Si llevamos un tiempo con una misma rutina, el cuerpo acaba acostumbrándose a esa intensidad de ejercicio y por tanto se produce un estancamiento en el avance. Si se desea muscular más, aumentar la fuerza o conseguir nuevos objetivos solo queda cambiar la rutina por una más exigente.

Al hacer esto, aunque el cambio sea gradual, podemos someter a los músculos a un esfuerzo desacostumbrado ya que lo estaremos pillando por sorpresa y se pueden producir las agujetas.

¿Cómo se curan las agujetas?

Como norma general no se hará nada para curar las agujetas, ya que esas se recuperarán de manera totalmente natural. Es importante destacar que es absolutamente falso que sea bueno tomar agua con azúcar para combatirlas.

Este mito se formó por la creencia de que en los músculos se depositaban cristales de lactato tras el ejercicio y que estos eran los causantes de las agujetas. Al beber agua con azúcar, se conseguía deshacer el lactato y eliminarlo.

Pero ahora se sabe que no es cierto que se formen dichos cristales, por lo que el agua con azúcar no tiene ningún efecto sobre las agujetas más allá del que el efecto placebo quiera causar en cada persona.

El único modo efectivo de curar las agujetas es dejando que transcurran unos días para que las fibras musculares se repongan.

¿Entrenamiento si o entrenamiento no?

Muchos recordarán como sus profesores de educación física o sus entrenadores les decían de pequeños que la mejor manera de acabar con las agujetas era con más entrenamiento. Lo cierto es que esto es otro mito que no siempre es tan real.

La respuesta es mucho más ambigua, pues realmente dependerá de cada caso. En primer lugar depende de la intensidad de las agujetas. En algunos casos, estas influyen en la fuerza e impiden entrenar incluso si se obvia el dolor.

Este tipo de agujetas suponen lesiones un poco más serias a nivel muscular y se hace conveniente descansar un par de días para permitir una recuperación.

Otro factor a tener en cuenta es el umbral del dolor de cada persona. Lo que para uno son simples molestias sin importancia, para otra persona pueden ser dolores muy fuertes que le impidan entrenarse. Esto es una percepción personal que necesita ser considerada.

¿Cómo entrenar con agujetas?

Se realizará un entrenamiento normal, quizás con un poco menos de intensidad si no se puede realizar la rutina completa. Pero antes de comenzarla se realizará un calentamiento más largo de lo normal que ayude a preparar los músculos.

Una vez finalizada la rutina también se dedicará más tiempo a los estiramientos, asegurándose siempre de que el músculo queda en perfecto estado para conseguir una recuperación más rápida.