Por supuesto, no se trata de que todo el mundo entrene de cara a las competiciones, en las que los deportistas reducen al mínimo la grasa de sus cuerpos y alcanzan volúmenes musculares impresionantes. Muchas personas prefieren tener un cuerpo musculado y desarrollado pero sin llegar a esos niveles que implican un gran sacrificio y que por tanto son muy difíciles de mantener.

Si estás pensando en comenzar a practicar halterofilia este artículo te va a interesar porque está orientado a aquellos que comienzan en este deporte

5 Tips para entrenar en halterofilia

El entrenamiento en halterofilia debe de seguir unos pasos determinados y hay algunos consejos que ayudarán a conseguir el éxito en este deporte:

  • Lo primero que se debe de hacer, antes de coger siquiera peso, es aprender los movimientos que se deben de realizar. Esto es básico, ya que si no se coge el peso de la forma adecuada pueden aparecer lesiones muy graves.
  • El primer movimiento es el de arrancada: Este movimiento consiste en levantar la barra, elevarla sobre la cabeza y realizar el movimiento de sentadilla. Este movimiento se realiza para levantar pesos menores.
  • El segundo movimiento es el conocido como movimiento en dos tiempos: Se levanta la barra para a continuación ponerla sobre los hombros y realizar el segundo movimiento, que es el de sentadilla. Este movimiento es para pesos más elevados, que se pueden soportar mejor gracias a apoyarlos sobre los hombros.
  • Hay que conocer los límites que se tienen en un momento determinado. No se trata de apurar, sino de que cada paso que se avance sea seguro y bien dado.

Es importante considerar que la alimentación es tan importante como el entrenamiento en sí mismo. Una alimentación adecuada al entrenamiento ayudará a aportar al músculo las proteínas necesarias para crecer y los hidratos de carbono que precisa para entrenar.

¿Qué ocurre si dejo de entrenar?

Cuando se habla de halterofilia muchas personas la descartan afirmando que una vez que se deja de practicar el músculo se sustituye rápidamente por grasa. Evidentemente, esto o es un proceso automático, pero es habitual que una persona acostumbrada a un ritmo de comidas mientras entrena continúe comiendo igual cuándo deja de entrenar.

Esto hace que consuma muchas calorías que ya no quema y no necesita, lo que hace que coja peso rápidamente. Por eso, si por algún motivo se va a dejar el entrenamiento, ya sea por una lesión, por un embarazo o por cualquier otro motivo personal, lo más sensato es adecuar el régimen de comidas al nuevo estilo de vida.

Si se hace esto, se perderá la masa muscular ganada, pero esta no tiene por qué ser sustituida por grasa, pudiendo simplemente volver a un cuerpo normal, como el que se tenía antes del entrenamiento.