• Ida y vuelta. La mayoría de compañías aéreas reducen el precio de sus billetes cuando los pasajeros eligen vuelos de ida y vuelta en un mismo pago. ¿Por qué? En ocasiones estos vuelos se hacen en fechas determinadas como un fin de semana, las vacaciones de Semana Santa o un puente. Por lo tanto, si todos esos pasajeros no regresan en una fecha concreta y el avión no se llena en el otro destino, no le sale rentable a la compañía. Esto ocurre en destinos turísticos como el Caribe, a los cuales la mayoría de turistas sólo viajan para una semana. Otras zonas como Canadá o Estados Unidos, en las cuales sólo se puede viajar con permiso de turista durante un periodo de tiempo concreto, sale mucho más barato coger la ida y la vuelta que sólo la ida y más adelante elegir la fecha de regreso. Es una forma de asegurarse de que los visitantes no se van a quedar en el país y sólo lo hacen en carácter de turistas.
  • Aeropuertos. Cuando queremos viajar a un destino sólo nos planteamos llegar hasta él, pero no dónde aterrizaremos. Y es que las ciudades más importantes del mundo cuentan con varios aeropuertos cercanos, los cuales repercutirán en el precio final de nuestros billetes según la cercanía de éstos con nuestro destino. Es decir, no es lo mismo aterrizar en el aeropuerto Orly de París que en el de Beauvais,  ya que éste último está a unos 88 kilómetros de distancia frente a los 17km del de Orly. ¿Pero qué más da recorrer 45 minutos más de autobús si podemos ahorrarnos unos 200 euros en el precio del vuelo? Antes de  coger un billete, debemos tener en cuenta el aeropuerto en el que vamos a aterrizar y ver si nos compensa volar hasta otro que esté más alejado. Un ejemplo de esto es la compañía Ryanair, ya que sus vuelos suelen operar entre aeropuertos pequeños y alejados de las poblaciones principales, pero que como resultado ofrece precios económicos en sus vuelos.

Escoger el aeropuerto adecuado puede ser importante para el precio del billete

  • Días concretos. Hay compañías que no modifican el precio de sus vuelos al menos que se trate de fechas concretas en la que va a haber más demanda y suelen aumentar el precio de éstos. Sin embargo, las empresas aéreas de bajo coste suelen modificar el precio de sus billetes. ¿Cuándo? A lo largo de la semana e incluso a lo largo del día; por lo tanto, puede resultar muy complicado saber cuál es el mejor momento para comprar. Te aconsejamos que si estás decidido a volar con una compañía ‘low cost’, consultes el precio de tu vuelo de lunes a domingo y dos o tres veces al día. Si ves que los vuelos no han variado durante esa semana, es aconsejable que los reserves cuanto antes. Pero lo más probable es que hayas visto que su precio haya ascendido o descendido entre el lunes y el domingo, y este pequeño análisis te va a servir para poder comprarlo a la siguiente semana en la franja diaria que hayas visto que la empresa lo ofrece de forma más económica. Estos días suelen ser los lunes y jueves, pero no es algo matemático, sino que la empresa los suele cambiar según la demanda de los clientes.
  • Escalas. ¿Por qué no aprovechar tu viaje para ver más rincones del mundo? ¿Cómo? Beneficiándote de precios más económicos en tus vuelos, a cambio de hacer escalas. No siempre te va a resultar rentable, pero es un aspecto que debes de tener en cuenta antes de decidirte a comprar un billete de avión. En ocasiones la escala será momentánea, pero otras veces puedes utilizarla para estar una jornada en ese ‘tercer destino’ y conocer más sitios. Quizá con grandes compañías aéreas no te saldrá muy rentable, pero con compañías de bajo coste puede que sea la forma más barata de volar mientras viajas por diferentes destinos. ¡No tengas miedo a las escalas!
  • El último momento. Esta técnica es algo arriesgada, pero útil si no tenemos ni prisa ni preferencia por el destino al que queremos viajar. Esperar a comprar tu vuelo en el último minuto parece ‘una locura’, pero sin embargo es una forma en la que podemos ahorrarnos mucho dinero. Las compañías no quieren perder dinero y su objetivo es hacer trayectos con todos los asientos vendidos. Por eso, muchas veces cuando nos encontramos con precios absolutamente económicos es porque los habitantes de nuestro destino quieren viajar precisamente a nuestro lugar de salida, y esto hace que quieran que el trayecto de ‘regreso’ se llene; y ahí es donde podremos sacar provecho. ¿Arriesgado? Sí, pero si estamos abiertos a la posibilidad de viajar sin un destino concreto es sin duda la forma más económica.