• Estudios. No has tenido la oportunidad de ‘estrenar’ tus estudios con un puesto de empleo, pero tienes una formación acreditada que la puedes utilizar para obtener un trabajo en prácticas o una beca y conseguir tu primera experiencia y además en relación con el sector profesional que te interesa. La remuneración suele ser más baja que en un trabajo convencional, pero te puede servir para dar ese primer salto al mundo laboral y abrirte puertas en un futuro cercano. La mayoría de ocasiones, las empresas buscan poder hacer un convenio con tu centro de estudios y éstos suelen ofrecer a los alumnos un periodo que oscila entre los 3 y los 24 meses desde que han completado su formación; por lo que infórmate qué condiciones te aplicarían en el caso de conseguir unas prácticas.
  • ‘Mini-jobs’. Hay algunos trabajos sencillos que no requieren de experiencia previa y que puedes realizar en tu tiempo libre como durante el fin de semana o vacaciones. Éstos son cuidar niños y ancianos, dar clases particulares, pasear perros, reparaciones en el hogar, limpieza de viviendas; no son trabajos estables pero nos ayudarán a obtener un beneficio económico. Estos ‘mini-jobs’ también se aplican a puestos de empleo para periodos cortos durante la semana como camarero, acomodador en un cine o dependiente en una tienda durante los meses estivales. Podrás conseguirlos en ETTs, en anuncios de publicaciones locales, páginas web de búsqueda de empleo o preguntando entre las pequeñas y medianas empresa de tu ciudad.
  • Contactos. Si acabas de terminar tu carrera, habla con los profesores para saber si ellos conocer alguna empresa en la que quieran incorporar alguien nuevo a la plantilla. ‘No te cortes’ a la hora de pedir favores a otros compañeros que ya estén dentro del sector o de difundir tu necesidad de encontrar un primer puesto de empleo. Los familiares y amigos pueden ampliar ‘nuestra red de contactos’ y darnos información sobre posibles compañías en las que postularnos.
  • Emprende. ¿Y por qué no conseguir tu primer trabajo  por ti mismo? Aunque siempre da un poco de miedo emprender, hoy en día hay cada vez más facilidades para hacerlo. Si quieres darte de alta como autónomo y eres menor de 30 años, podrás pagar 50 euros al mes durante los 6 primeros meses, después 170 euros y pasados dos años unos 270 euros. Eso sí, sólo te lo recomendamos si vas a obtener mucha facturación ya que si haces que tus proveedores que ‘paguen en negro’, no te saldrá rentable.
  • Oposiciones. La solución más lenta aunque la más segura para optar por un puesto de trabajo fijo si consigues superar unas oposiciones. Necesitas invertir mucho tiempo en estudiar la materia exigida y algo de dinero para los gastos en libros, academia y derechos de examen. La media de tiempo que transcurre desde que salen las oposiciones hasta la celebración del examen es de unos 15 meses de media. Por eso, te aconsejamos que si te planteas esta opción, la intentes combinar con un mini-job que te permita conseguir algo de dinero aunque sin quitarte todo tiempo para estudiar.