Pero hay otros ejemplos de mascotas que trabajan y en los que no está tan claro que el trato que se les da como animales sea el más apropiado.  En muchos casos se trata de una falta de transparencia, que no nos permite conocer las auténticas condiciones de vida del animal, en otros, el maltrato es muy evidente.  Y, como siempre, hay casos en los que todo dependerá del cristal con el que se mire.

Perros guía

Hay casos como los de los perros llamados lazarillos, o más propiamente dicho perros guía, en los que los animales son formados por asociaciones como la ONCE y entregados posteriormente a una persona que necesita de este animal. Lo mismo sucede con animales entrenados para ayudar a personas con una discapacidad.

Estos son los ejemplos más claros y transparentes de animales que tienen un empleo, pero que a la vez son mascotas queridas y cuidadas con sus dueños, con los que llega a unirles un lazo afectivo aun mayor del que ocurre con otras personas, por la gran dependencia que sus dueños tiene de ellos.

Perro guía ayudando a una persona invidente

Estos perros aprenden a caminar al lado de una persona con una discapacidad visual o física y les ayudan no solo a poder caminar por la calle sin la ayuda de otras personas, sino que les facilitan mucho la vida en el domicilio, realizando pequeñas tareas que les hacen la vida más fácil.  Desde buscar y llevar un objeto determinado, hasta ayudar a sus dueños a vestirse, estos animales pueden llegar a realizar todo tipo de tareas que nos pueden resultar increíbles.

Perros policía

Los perros policía son otro ejemplo de animales con un empleo. Estos perros generalmente se compran a criadores con una gran reputación que suelen surtir a las diferentes fuerzas de seguridad.

Contrariamente a lo que se cree no se trata tan solo de razas grandes, como el Pastor Alemán, también razas más pequeñas como Fox Terriers, o Schnauzers también pueden formar parte de los conocidos popularmente como perros policías.

Estos perros se forman en el Centro de Adiestramiento de Perros Policía de la Guardia Civil, situado en El Pardo. Aquí se forman los canes que se dedicarán a las diferentes labores policiales en  los distintos departamentos.

Guardia Civil con un perro policía

Aunque ingresan cien perros cada año, no todos acaban su adiestramiento ya que las condiciones exigidas son muy duras. En este  mismo centro se educa a sus guías que serán los encargados del can durante su vida laboral, que suele durar unos ocho o diez años.

Una vez que el perro se “jubila”, el guía encargado puede reclamarlo y si se cumplen todos los requisitos quedarse con el animal, algo habitual cuándo se crea un fuerte vínculo. En caso de que no sea así, este es devuelto al centro de adiestramiento y allí, en el mejor de los casos, se le utilizará para formar a otros perros.

Algunos defensores de los derechos de los animales encuentran poco ético que se utilice a un perro, que no puede elegir y que desconoce el peligro, para tareas tan peligrosas como las de localizar explosivos. También denuncian que los entrenamientos refuerzan conductas obsesivas y que no es la forma ideal de vida para un can.

Hemos visto ya el papel de los perros guía y también el de los perros policía. En ambos casos, aunque en el segundo haya detractores, se trata de animales que son entrenados pero que se ponen al cuidado de una misma persona y que suelen estar casi toda su vida con ella. Pero hay otros trabajos mucho más polémicos y a los que la mayoría de los animalistas se oponen sin discusión. Uno de ellos es el que desempeñan los canes del metro de Madrid, por poner un ejemplo conocido.

Los perros de seguridad

Algunas empresas de seguridad han comenzado hace unos años a utilizar perros para acompañar a sus empleados.  Un ejemplo visible son, como hemos comentado, los perros que patrullan por el Metro de Madrid.

Estos perros son suministrados por varias empresas, que han sido denunciadas en varias ocasiones por maltrato animal, debido a que algunos de sus animales han aparecido con heridas serias que podían ser consecuencia de collares de castigo. Es cierto que estos casos de animales heridos no son frecuentes pero hay otras consideraciones que también hay que pararse a pensar.

Perro que presta los servicios para una empresa de seguridad

Estos perros, una vez que termina su jornada laboral, son encerrados en jaulas y no suelen tener una relación normal perro/humano  con las personas con las que trabajan, que tan solo se ocupan de realizar su turno con ellos. En  muchos casos se les educa para que sean agresivos, por lo que una vez acaba su vida laboral el futuro que les espera es el sacrificio, ya que difícilmente pueden vivir en un hogar normal.

Un animal cinematográfico

Vamos a dejar a un lado los circos  y los zoológicos, ya que ambos casos, por sus particularidades, bastarían para cubrir un extenso artículo, pero vamos a habla de otro caso que tenemos delante cada día: los animales actores.

Hace relativamente pocos años, la conocida advertencia que figura al final de las películas en las que se aclara que ningún animal ha sufrido daños durante el rodaje de la cinta, simplemente no existía. Los directores y productores no se preocupaban si un caballo se rompía una pata al rodar una persecución violenta o si otros animalitos podían sufrir algún tipo de perjuicio a favor del realismo de una escena.

De forma habitual se utilizan animales para rodar escenas de películas

Sin embargo, hoy en día las leyes son muy estrictas y los animales que se dedican al cine tiene unos derechos básicos que limitan incluso las horas que pueden trabajar para evitar que unos dueños ambiciosos los exploten demasiado.

Aun así hay casos recientes en los que han muerto muchos animales al interpretar escenas. Uno de los casos que más eco ha tenido internacionalmente fue “Flipper”, rodada en el 1996. La delfín hembra que hacía el papel principal murió de agotamiento en los brazos de su entrenador; este reconoció que no le daba de comer para que obedeciera de forma más dócil y se quedó tan conmocionado que desde aquella se dedica a defender los derechos de los animales en el cine.