Como maleza se entiende a todo aquello que no contribuye o aporta nada a nuestro jardín. Es decir, es una serie de especies vegetales que también puede denominarse como malas hierbas, cuya utilidad es bastante nula para el jardín, llegando a entorpecer su buen desarrollo.

Características generales

A diferencia de las plantas ornamentales o de consumo humano, la maleza tiene un gran poder de adaptación a diferentes tipos de suelos, temperaturas y ambientes, por ello, es casi inevitable su aparición y proliferación en cualquier tipo de jardín. Se trata de especies muy potentes, que se han clasificado en cientos.

Es importante identificar la maleza de nuestro huerto

Un aspecto importante, es que muchas han llegado a desarrollar mecanismos de defensa para impedir el crecimiento de cualquier otro tipo de plantas en zonas cercanas a donde ellas se encuentren, así como su capacidad de reproducirse en lugares con suelos poco productivos.

Peligros para nuestro jardín

Además de ser antiestéticas, las malezas, por ser tan abundantes, pueden llegar a consumir los nutrientes (luz, agua, minerales del suelo) que necesitan otras especies de plantas que estamos cultivando en nuestro jardín. Asimismo, pueden ser elementos trasmisores de diversas enfermedades para nuestro cultivo, y en general, pueden causar el deterioro de la calidad de la siembra. De allí que se decida eliminarla, cuando ha alcanzado un grado de amenaza importante.

Es necesario podar o cortar de raíz la maleza de nuestro jardín para que no vuelva a aparecer en un tiempo

Cómo eliminarla

La manera más clásica de eliminarla, es por medio de la poda, bajo la modalidad de limpieza. Esta poda puede hacerse con la mano, arrancando la planta de raíz y debilitando su vida con el tiempo, o con algún instrumento de corte profundo. En segundo lugar, encontramos el uso de herbicidas, al que se puede recurrir cuando se trata de especies de malezas muy potentes, cuyo crecimiento no se ve afectado por la poda de limpieza.

Sin embargo, algunos jardineros recomiendan prescindir del uso de herbicidas, o procurar su utilización para casos extremos, alegando que es suficiente con cortar la maleza de raíz, debido a que el herbicida empobrece el suelo, que en el futuro puede servir para el cultivo de otras plantas de utilidad para el jardín. Por otro lado, encontramos como recomendación para efectuar el trabajo de corte de maleza, hacer el riego de esta el día anterior, para que el suelo esté un poco más blando y pueda facilitar el proceso de poda.