• Más tiempo. Una de las principales ventajas de contratar a una wedding planner es que los novios dispondréis de más tiempo para vosotros y evitareis agobiaros con la llegada de la fecha. Además, si ambos trabajáis es más difícil que vuestra disponibilidad sea similar a la de los lugares que tendréis que visitar a lo largo de los preparativos; como banquetes, fotógrafos, tiendas de detalles, agencias de viajes…
  • Decisiones más ‘pesadas’. Mirar presupuestos, visitar restaurantes, elegir al fotógrafo, tomar ideas… Las decisiones para organizar una boda son infinitas, por eso, la wedding planner os ayudará a que sólo tengáis la última palabra y os ahorréis toda la fase previa que suele ser la más ‘pesada’.
  • Conocimiento profundo. Además, la organizadora de boda conoce el sector profesional y la mayoría de ideas ya están en su cabeza, no tiene que adquirirlas buscando o investigando. Por lo tanto, su formación y experiencias os ayudarán a que los preparativos fluyan solos y evitaréis los quebraderos de cabeza que supone preparar un evento así por uno mismo.
  • Criterio. Pero además de la experiencia de haber trabajado en otras ceremonias, la wedding planner tiene criterio para saber qué ideas se ajustan más a las necesidades de los novios. Qué tipo de decoración será más adecuada, en qué restaurante encontrar menús acorde a lo que buscan los novios, cómo hacer actividades divertidas a lo largo de la boda para los invitados…
  • Intermediaria. La preparación de una boda tiene sus partes buenas y sus cosas malas, y generalmente éstas últimas son las que supone negociar precios, resolver problemas, plantear soluciones con urgencia o adaptarse a posibles cambios. Con la organizadora de bodas los novios se despreocuparán totalmente de todo esto y ella será la encargada de que todos los preparativos salgan perfectos en los meses previos y especialmente durante el día del enlace.
  • Perfección. Muchas parejas deciden hacer muchos preparativos ellos mismos, como las invitaciones, los detalles para los invitados, elementos de la decoración; pero el nivel de perfección de toda wedding planner es máximo. Ella no dejará pasar por alto ningún error que a ‘los ojos’ de cualquier persona podría escaparse, y más, si los novios están estresados preparando absolutamente todo ellos. Con la organizadora de boda os aseguraréis que la boda contará con todo tipo de detalles.
  • Evita desplazamientos. ¿Os vais a casar en otra ciudad? ¿El banquete, la iglesia y vuestras viviendas están en emplazamientos totalmente distintos? Qué mejor que deleguéis los preparativos de la boda a la wedding planner para ahorraros tiempo y dinero en desplazamientos. Ten en cuenta que para ella es su trabajo, pero vosotros tendréis que hacer todos esos viajes en vuestro tiempo libre, por lo que resulta muy complicado para cualquier pareja tener un control absoluto de todos los detalles si los escenarios del enlace están en ubicaciones muy distintas.
  • Disfrutar al 100%. Pero sin duda, el mejor motivo por el que contratar a una organizadora de bodas es que el día del enlace podréis disfrutar al 100% de esta fecha tan especial. Os evitareis tomar las pequeñas decisiones que haya que tomar con respecto al banquete o sobre algunos invitados durante el mismo día de la boda, además, la wedding planner podrá sentar a los asistentes, controlará los tiempos y estará en todo momento disponible para ayudar a los novios en todo lo necesario.