Antes de mostrar nuestra pequeña lista, debemos señalar que es difícil encontrar a alguien que sea completamente perfecto para esta tarea, de ahí que sea importante revisar todos ellos para ver quien se acerca más a las cualidades que deseamos para quien dejamos a cargo de nuestro pequeño. Sin embargo, existen algunos requerimientos mínimos que debes exigir:

  • Experiencia: No querrás que una persona que nunca ha cuidado a un bebé se encargue de cuidar al tuyo. Sin embargo, esto puede ser algo relativo, ya que aun en su primera vez, la niñera puede tener un buen desempeño. En todo caso, sería preferible que elijas a alguien que tenga experiencia comprobada e incluso cuente con recomendaciones de otras familias a las que haya prestado sus servicios.
  • Conocimientos  sobre los cuidados del niño: La niñera debe tener conocimientos sobre los cuidados básicos que necesita tu bebé, esto implica saber sobre los aspectos de su alimentación, aseo personal y descanso, que son los elementos claves para garantizar el bienestar del niño.
  • Empatía con el niño: Recuerda que a pesar de tener a una niñera muy calificada, el aspecto humano es muy importante. Antes de elegir a la niñera, sería bueno tener una entrevista con el bebé, para ver cómo se relaciona con ella, ya que si no hay suficiente empatía, esto puede ser un problema a corto o mediano plazo. Si el niño habla y puede expresar sus ideas, será más fácil saber el grado de aceptación, mientras que si se trata de un bebé, entonces deberás observar qué tan cómodo esta con la persona.
  • Presentación personal: En principio podemos pensar que es un aspecto no tan relevante, pero dependiendo de la presentación personal que tenga la niñera, podemos deducir cómo cuidará al bebé, así que no dejes de fijarte en este elemento.

Finalmente, recuerda que existen agencias especializadas para encontrar niñeras. También puedes encontrar a alguien por recomendación de amigos o familiares. Dependiendo de la edad de tu hijo, puedes hacer que se adapte a la nueva compañera de forma progresiva, al menos con una semana de  anticipación.