En la mayoría de los casos, la elección del vestido para la fiesta no es fácil. ¡Pero no te preocupes! A continuación, te daremos los mejores consejos para que rápidamente simplifiques tu elección y encuentres ese vestido que saca lo mejor de ti.

Lo primero que tienes que tener en cuenta, es que el vestido que lleves debe estar justo por encima o debajo de las rodillas, pero nunca mini. No caigas en la tentación de aquellos extra cortos que no van con la ocasión. Las fiestas de casamiento son especiales para lucir vestidos largos y elegantes.

Respecto de las telas, las bodas de día invitan a usar tejidos frescos y ligeros, sobre todo si la celebración será en primavera o verano. Materiales como gasa, lino, seda o algodón, encabezan la lista de las texturas preferidas por ser livianos y muy delicados.

Como norma general, evita el exceso de brillos, piedras y lentejuelas que sobrecarguen tu atuendo de manera innecesaria, ya que la gran protagonista de la fiesta es la novia, y seguramente no querrás opacarla en este día tan especial.

Los colores siempre estarán condicionados por la temporada y lo que dicte las últimas tendencias de la moda. Sin embargo, los claros, pasteles o nude suelen predominar en celebraciones diurnas. Colores intensos como el naranja, el rojo, verde menta y amarillo suelen aparecer como la novedad para quienes desean romper con lo clásico. Evita usar el negro, ya que es más adecuado para la noche, y nunca, pero nunca vistas enteramente de blanco, ya que es el color exclusivo de la novia.

Por último, no te olvides de los accesorios que acompañarán tu vestido, porque serán los que le darán el toque de glamour necesario. Unos tacos altos que te permitan caminar con actitud, una cartera pequeña, delicada y que acompañe a tu vestido y un abrigo ligero por si te sorprende el frío, harán que seas la envidia de las invitadas.