1. Este ejercicio puede resultar un poco ridículo pero logra su objetivo. Eleva lo más que puedas el cuello, como en una posición de arrogancia y superioridad. Con el cuello así, manda besos cerrando y abriendo la boca en movimientos controlados. De esta forma ejercitas la mandíbula. Los ejercicios se deben hacer en intervalos de 10 repeticiones diarias.
  2. De frente al espejo, con movimientos bien exagerados pero controlados en todo momento, repite el alfabeto de la A a la Z. Insistimos en que puede ser un poco cómico verte exagerar al decir el alfabeto, pero esto estimula la circulación de tu rostro así como de la zona de papada.
  3. Un chicle puede ser un “aparato” de ejercicio perfecto para poner en movimiento papada y rostros. Mastica abundante chicle por 10 minutos y exagera en cada movimiento, ten cuidado en no morderte, y verás los resultados.
  4. Este ejercicio es un poco como abdominales para papada. Baja la mandíbula hasta verte el pecho, posteriormente súbela lo más que puedas y estírala, seguro verás el techo de tu hogar. Realiza repeticiones de 3 por 10 y no olvides concéntrate en cada movimiento.
  5. Sentada bien derecha en una silla, con la cabeza inclinada hacia atrás mantén así la garganta y con tu lengua toca tu paladar una y otra vez, notarás todo el movimiento que esta simple acción realiza en la zona de tu papada. Haz repeticiones de 3 por 10.

Por qué ejercitar la papada

Porque la flacidez en esa área quizá no haga que nos veamos gorditos, sino porque una quijada sin exceso de grasa acumulada sugiere un rostro más joven, más cuidado. De hecho una persona delgada puede tener papada por aspectos genéticos o de malos hábitos. Esto podría hacer que parezca que tenga más años por el simple hecho de lucir una papada.

Así mismo, la buena circulación en el rostro producto de estos ejercicios te ayudarán a mantener la piel de tu cutis en mejor estado, aunado claro está a tus tratamientos de hidratación en base a cremas o aceites naturales.

Con estos ejercicios, rejuvenece tu aspecto, aunque recordemos que la disciplina y la perseverancia son la clave para obtener los resultados deseados.