Para eso, el entrevistador se vale de una serie de preguntas “trampas” que dependiendo de la respuesta del aspirante a un empleo, este determinará si ingresa o no a la compañía. Para ayudarte a preparar su respuesta correcta te hemos preparado una lista de ejemplos de preguntas trampa de una entrevista de trabajo que esperamos que te sean útiles para el momento en que conozcas a los interesados en contratarte.

Las preguntas “trampa” tienen como fin saber si una persona está preparada o tiene los conocimientos necesarios que demanda la empresa.

A las preguntas de este estilo no hay que temerles, solo hay que tener confianza en sí mismo y prepararse antes de la entrevista, para así evitar cualquier fracaso.

Existen muchas preguntas “trampas”, pero entre las más comunes están los siguientes ejemplos que hemos recopilado:

1) ¿Qué sabe de nuestra empresa?: con esta pregunta se busca saber si usted ha investigado sobre la empresa, qué hace, clientes, entre otras cosas; para ver si tiene el interés suficiente para ingresar en esta. Algunas personas revisan las redes sociales y página web de la compañía para completar la información.

2) ¿Por qué dejó su anterior empresa y cómo fue la relación con sus jefes?: no importa cómo haya acabado la relación laboral anterior, pero evite hablar mal de la empresa y sus ex jefes, si lo hace dará una impresión de que hará lo mismo con la nueva compañía.

Sea políticamente correcto y responda con que no compartían la misma visión u objetivos.

3) Hábleme de usted y su familia: las entrevistas de trabajo no son para hablar sobre su vida personal. Así que lo mejor es que responda con sus logros académicos y laborales (resáltelos), si obtuvo alguna beca relate cómo lo logró o situaciones parecidas. No hable sobre planes a futuro con su familia, sino que enfatice en que esta no será un estorbo a la hora de cumplir con su trabajo.

4) Si pudiera elegir ¿en qué empresa trabajaría?: jamás responda en que le gustaría trabajar en otra empresa que no sea en la que opta ingresar. Si tiene una empresa ideal o un trabajo soñado, no lo diga. Responda con que es esa empresa o que le gustaría estar en un sitio donde le reconozcan por su esfuerzo.

5) ¿Cómo y dónde te ves en el futuro?: si opta por un puesto que no es permanente, no es recomendable que diga que desea estar allí para siempre. Tampoco responda con que le gustaría crear su propia empresa, porque da una sensación de que solo está de paso y no le pondrá el empeño necesario a sus labores por estar pendiente de sus metas personales. Demuestre que quiere progresar en un futuro a mediano plazo y que puede adaptarse a cualquier ambiente.

6) ¿Cuánto quiere ganar?: hablar de salario puede ser peligroso, porque si responde con una cantidad desorbitante o menor puede que no lo contraten. Aspire a un monto intermedio. Pero si puede, evite hablar de dinero, sino más bien dele prioridad al proyecto y a que desea aprender.

7) ¿Cómo trabaja bajo presión?: ofrezca una visión positiva de usted mismo (a) y de a entender de que puede cumplir con las tareas que le propongan. Demuestre su espíritu de superación.

8) ¿Cuáles han sido sus fracasos o errores profesionales?: la reacción que tenga con esta pregunta es lo que le interesa al entrevistador. Sea humilde, no diga que no ha tenido fracasos porque no es creíble. Diga que sus fracasos le han dejado aprendizajes y de a entender que puede mejorar y que está dispuesto a ello.

9) ¿Por qué ha estado tanto tiempo sin empleo?: con esta pregunta el empleador quiere saber si usted es una persona problemática o si solo tiene mala suerte.

Dominando estas preguntas “trampas” podrá superar una entrevista de trabajo con éxito. Pero siempre tenga presente para ello debe prepararse con antelación.