Una dieta saludable y una rutina de ejercicios resultan fundamentales, pero hay una tercera forma de tomar el control absoluto de nuestro cuerpo que ha ingresado relativamente de manera reciente  en la cultura occidental: la meditación.  Y como nos gusta entender el porqué de todo, la ciencia ha estado estudiando de qué manera la meditación afecta a nuestro organismo. Algunos de los beneficios que obtenemos son:

  • Reducción del Estrés
  • Mejora la Atención y la Memoria
  • Incrementa la Creatividad y la Empatía
  • Aumenta la efectividad de las respuestas del sistema inmunológico

 Aunque hay diversas técnicas de meditación, la que ha probado tener mayores efectos es la meditación consciente. ¿Has notado que algunas personas que meditan repiten la misma frase una y otra vez? Pues bien, en la meditación consciente debes concentrarte en tan solo un pensamiento, y este pensamiento en muchos casos es el mantra. También podemos concentrarnos en nuestra respiración (inhalar 8 segundos, lentamente, retener 4 segundos, expulsar rápidamente en 4 segundos, y volver a inhalar) o en alguna melodía.

Intentar concentrarse en una sola cosa mientras permanecemos quietos en un solo lugar  puede resultar muy frustrante, sobre todo para las personas que se encuentran muy estresadas o que son simplemente inquietas, pero es importante recordar que todo demanda práctica y perseverancia: notarás que cada vez te resulta más sencillo. Y el esfuerzo vale la pena. Los científicos están asombrados de los efectos que algo aparentemente tan simple tiene en el cerebro.

Realizando escaneos cerebrales, los científicos pueden ver qué partes del cerebro se ven afectadas y, en base a lo que sabemos del funcionamiento de esas partes, estimar sus efectos. Por ejemplo, un estudio en el 2009 confirmó que la meditación lleva a un incremento de masa en el tronco cerebral, encargado de las capacidades cognitivas (aprendizaje, razonamiento, memoria), emocionales (sobre todo la empatía) y las respuestas inmunológicas (¡y en medicina natural, esto es lo que más nos importa!).

La meditación también se asocia a un hipocampo y zona frontal de materia gris más grande, lo cual resulta en emociones más positivas (un cerebro más contento), a la estabilidad emocional y a una actitud más  productiva intelectualmente, con un incremento de la capacidad de atención. Debido a esto, se estima que puede reducir los efectos negativos del envejecimiento en el cerebro y hay estudios trabajando en determinar si puede ser útil en la prevención de enfermedades como el Alzheimer.

Además de los “aparatos” que lo conforman, como la materia gris y el hipotálamo, el cerebro opera en base a neurotransmisores, químicos que regulan los mensajes eléctricos que hacen que nuestro cuerpo funcione. La meditación afecta estos procesos, ayudando a la reducción de ansiedad sin provocar retraimiento de ningún tipo. Estarás alerta, pero en el buen sentido: atento y tranquilo.

Ahora que conoces los efectos positivos de la meditación: ¡intenta incorporarla a tu rutina!