Evitando el efecto rebote

Comencemos por una pequeña definición, sobre todo para aquellos que recién empiezan a navegar en estos temas de la alimentación saludable: el efecto rebote es el término que se utiliza para explicar el fenómeno del aumento de todo el peso perdido en un régimen de alimentación, e incluso muchos más, cuando se cometen ciertos errores en la etapa de mantenimiento o simplemente se comienza a comer en exceso.

Muchos se preguntarán entonces cómo pueden hacer para evitar este indeseado efecto rebote, y la verdad es que es bastante sencillo y solo se necesita de mucha fuerza de voluntad y una serie de cambios de habito. Veamos a continuación algunos consejos:

Hábitos nuevos. El primer punto, y el más fundamental si queremos escaparle al efecto rebote, recae en la necesidad de incorporar nuevos hábitos alimenticios de por vida. No basta con hacer algunos meses de dieta y luego, una vez bajados los kilos, volver a comer como antes ya que indiscutiblemente recuperaremos todo lo que hemos perdido.

Es importante cuidar los hábitos de alimentación tras la dieta

Evitar dietas extremas. Muchas personas buscan bajar de peso de forma rápida y en poco tiempo, lo que hace que terminen recayendo en dietas relámpago que son a su vez las más propensas a tener este efecto rebote. Las más perjudiciales son aquellas en las que se evitan los hidratos de carbono, ya que no solo no son saludables en absoluto sino que nos hacen perder musculo y líquidos en vez de grasas, cosas que se recuperarán muy fácilmente cuando volvamos a alimentarnos con normalidad.

Frutas y verduras. Finalmente, es fundamental si queremos mantener el peso que hemos logrado con esfuerzo incorporar frutas y verduras a la rutina alimenticia diaria. Ambos están llenos de vitaminas y minerales esenciales, además de poseer muy pocas calorías.