El duatlón de montaña combina las disciplinas de BTT (ciclismo) y carrera es una prueba que está muy de moda por su ubicación en un entorno natural, al realizarlo en la montaña la dureza de ambas pruebas se ve incrementada, pero por el contrario en la montaña supone un beneficio realizarlas en un entorno mucho más sano y natural.  Las distancias por defecto en este tipo de prueba son de seis kilómetros de carrera continuadas por veinte kilómetros de carrera en bicicleta y terminando con tres kilómetros en carrera otra vez, aunque claro podemos encontrarnos con pruebas más cortas o más largas, manteniendo siempre la proporción que hemos indicado.

¿Cómo prepararnos para un duatlón de Montaña?

Para una prueba de estas condiciones, tenemos que tener una mezcla muy alta de resistencia aeróbica y potencia, además tenemos que tener cierta destreza con la BTT, sobretodo en tramos descendentes del recorrido.

Durante la carrera a pie en ambas partes de la prueba donde debemos correr, la principal característica es la inestabilidad del terreno donde nos encontraremos piedras, raíces, diferentes tipos de tierra, asimismo nos enfrentaremos a muchos desniveles por la naturaleza del entorno. Es importante que estemos atentos para correr de forma adecuada, teniendo especial cuidado donde ubicamos el pie para evitar torceduras de tobillo o daños en la planta del pie al pisar algún elemento externo del suelo. Lo ideal para la carrera es usar un calzado muy estable y con gran agarre, priorizando estos elementos por delante de unas zapatillas más ligeras. 

En el duatlón de montaña la parte de ciclismo es decisiva para marcar un buen tiempo. Nuestro consejo es realizar la primera parte a un ritmo adecuado a tus posibilidades, para llegar con bastantes fuerzas al segmento del ciclismo.

La BTT o prueba de ciclismo requiere una destreza de la bicicleta de montaña será decisivo tener un buen control de la bicicleta y una muy buena técnica de conducción por encima del drafting. Es necesario que tengamos una gran resistencia física puesto que no disponemos de mucho tiempo para descansar, en las bajadas necesitamos una alta tensión muscular y mental y en los ascenso aumenta nuestra frecuencia cardíaca. Cuando afrontes superficies planas de corta extensión no los hagas sentado, pues perderás velocidad y tiempo.  Y hay que tener en cuenta cuando subamos una pendiente suave, que es mejor hacerlo sentado adaptando nuestra cadencia a las fuerzas que tengamos manteniendo el ritmo hasta el final.

En el último segmento de carrera tendremos que seguir un ritmo progresivo puesto que nuestras fuerzas se habrán visto disminuidas y serán muy justas.

Tenemos que tener mucho cuidado con las transiciones. Estás debemos realizarlas de forma muy rápida. Cambiarse de zapatillas tiene que ser un acto muy rápido en el área de transición.