En ocasiones notamos que nuestro jardín no está teniendo el mejor resultado, y revisamos sobre las posibles causas, pero olvidamos cerciorarnos de cómo está funcionando el sistema de drenaje de la superficie de siembra. Por ello, hemos elaborado algunos consejos básicos para mejorar la experiencia de drenaje de los suelos de nuestro jardín.

Síntomas de un mal drenaje

Existen varios indicadores de un mal funcionamiento del sistema de drenaje de nuestro suelo. Principalmente, la señal más evidente es el encharcamiento. Hay que poner mucha atención al respecto, porque no podemos confundir encharcamiento con inundación. En ocasiones el suelo no se inunda, pero si palpamos el terreno, podemos notar que el agua queda empozada y que nunca termina de secarse la superficie, o que tarda mucho tiempo para hacerlo. Esto no necesariamente sucede cuando llueve, sino cuando hacemos nuestra tarea de riego cotidiano.

Trabajos de drenaje

Los trabajos de drenaje son muy variados en función del tipo de suelo que tiene el problema de drenaje. Supongamos que el suelo no puede tener un sistema interno de drenaje, en ese caso, debes realizar mecanismos para que el agua escurra de manera natural, como por ejemplo, creando pendientes o zanjas.

Igualmente, es conveniente nivelar el terreno en la medida de lo posible, para impedir que el agua se estanque en hoyos. También puedes instalar tubos para drenaje, como una medida más drástica, o realizar un procedimiento sencillo de pinchar el suelo con una horquilla para dejar que el líquido se escurra poco a poco.

Escoge plantas resistentes a la humedad

Como medida preventiva ante los daños que puede causar un mal drenaje, puedes escoger plantas que puedan resistir a los efectos de la humedad, es decir, plantas que se cultiven en suelos de tipo arcillosos o arenosos, que son los que generalmente tienen dificultades para manejar la cantidad de agua en su interior.

Equipa a tu suelo con materia orgánica

Otra estrategia que puedes desarrollar es tomarte el trabajo de preparar los suelos con materia orgánica. Esto garantizará un correcto drenaje, si se controlan todos los demás factores que interfieren en la evaporación del agua. Esto puedes hacerlo en la fase inicial, o cuando identifiques el problema de drenaje.