En esta ocasión nos compete la discriminación por la edad en el trabajo, ya que es una de las más comunes, especialmente en España; que impide que los ciudadanos ejerzan alguna profesión en un sitio de trabajo. Este es un tipo de maltrato laboral que se ha aplicado a cualquier persona.

Es cierto que esta discriminación afecta a jóvenes y adultos de la tercera edad, cuando los empleadores se niegan a contratar a alguno de estos, ya sea por la falta de experiencia o porque no creen que tienen la fuerza suficiente para ejercer una labor, sin antes darle la oportunidad de demostrarlo. Bien sea por motivo de una edad temprana, donde se presupone poca experiencia y sentido de la responsabilidad o por una edad avanzada, en la que a veces se duda de la capacidad para realizar esfuerzos o para la concentración, lo cierto es que existen varios rangos de edades que lo tienen especialmente difícil para acceder a un mercado laboral tan competido y exigente.

Pero la legislación española hace lo posible para proteger a los ciudadanos contra este tipo de rechazos, de forma que está prohibida.

Un ejemplo de ello, está en la Constitución que estipula que:

  • Artículo 14: Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por una razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.
  • Artículo 23.2: Asímismo (los ciudadanos) tienen derecho a acceder a condiciones de igualdad a las funciones y cargos públicos con los requisitos que señalan las leyes.

En el Estatuto de los Trabajadores  también se protege contra la discriminación por edad. E igualmente, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) cuenta con decretos que rechazan dicha situación y que son adoptados por las naciones que los suscriben.

Qué hacer para encontrar trabajo a cualquier edad

Para proteger contra la discriminación por edad, existen organizaciones no gubernamentales que se encargan de ello; de velar por los derechos de los trabajadores y luchar por la igualdad. Un ejemplo de ello es Stop Discriminación que opera en España.

La misma se lleva a cabo cuando se dice que “está sobre calificado para un empleo” o que una oferta de trabajo es para personas de cierta edad o también cuando se obliga a una jubilación.

Entonces, ¿qué hacer ante una situación así? A continuación se presentan algunas recomendaciones:

  1. Investigue sobre qué leyes lo protegen contra la discriminación por edad y lo que dicen al respecto.
  2. Recolecte evidencias por escrito como memorándums, correos electrónicos, cartas, etc.
  3. Acudir a los canales regulares que tiene la empresa para las quejas por escrito.
  4. Documentar todas las acciones que tome, incluyendo las respuestas del patrono.
  5. Tan pronto ocurra la acción de discriminación, actúe con rapidez. El tiempo puede jugar en su contra.
  6. Si no cuenta con recursos para su defensa, entonces acuda a las organizaciones gubernamentales o no gubernamentales donde le puedan prestar ayuda y alguna asesoría.

Recuerde que usted tiene derechos como ser humano y que la edad no tiene por qué ser un impedimento para trabajar. Asesórese bien y exija un trato justo. Si realmente tiene la capacidad, los conocimientos y la actitud correcta, debería tener derecho a un empleo sin tener en cuenta su edad, pues todos podemos desarrollar nuestra actividad del modo adecuado, tan sólo necesitamos esa oportunidad que muchas veces las empresas no están dispuestos a ofrecer.