Es interesante analizar las cualidades y actitudes de cada uno de ellos, un jefe será la figura autoritaria odiada siempre por sus subordinados, mientras que el líder es esa persona que aunque ejerce un puesto de mayor autoridad llega a convertirse en un referente para todas las personas a su cargo, una fuente de motivación para el correcto funcionamiento de un equipo de trabajo. A continuación desglosamos cada una de estas características que suelen diferenciar jefe y líder.


  • Un jefe intimida: si la relación entre los empleados y el jefe es de temor, de intimidación o simplemente complicada es señal de que no está liderando sino siendo impositivo.
  • Un líder inspira: por otro lado el líder inspira a hacer las cosas a fin de lograr el bien común a favor de la empresa y del equipo de trabajo.

  • Un jefe supervisa: busca que todos hagan como dijo, cuando dijo, y porque lo dijo. Las acciones así se convierten en trabajos forzosos.
  • Un líder enseña y relega trabajo: un líder relega actividades y no sólo espera que se hagan porque él lo ha dicho, sino porque inspira altos estándares de responsabilidad en sus empleados.

  • Un jefe oye: oír no es lo mismo que escuchar y considerar todos los puntos en pro y contra. La primera y última palabra es del que oye.
  • Un líder escucha: escuchar por otro lado es considerar los pros y los contras, así como estar atento a lo que los empleados pueden aportar con buenas ideas y dinámicas propuestas.

  • Un jefe ordena: un jefe dirá ¡lo quiero hecho para ayer! ¡lo haces porque lo digo yo!, un jefe manda.
  • Un líder relega: un líder da responsabilidades inteligentemente a su equipo proporcionando las herramientas para llevar a cabo las acciones así como teniendo el pleno conocimiento de que las harán porque conocen su papel en el engranaje de la empresa.

  • Un jefe no se involucra: un jefe se ve como un superior, aun cuando él es parte de la empresa.
  • Un líder se involucra: porque es parte de la empresa, la más importante y que debe inspirar a los otros.

  • Un jefe pide un 150%: las metas poco realistas o que dejan abrumados al equipo de trabajo son típicas de un jefe.
  • Un líder pide un 100%: por otro lado el líder conoce sus metas, capacidades y objetivos, por ello logra sus metas y guarda fuerzas para seguir consiguiéndolas de la mano de su equipo que trabaja duro por convicción.