Habitualmente se incorpora demasiada cantidad de sodio y muy poco potasio lo que da por resultado dolencias crónicas que a veces son degenerativas. Con este tipo de dietas se recupera el equilibrio y se revierten estas enfermedades. Se complementan con enemas de café o manzanilla que ayudan al hígado a limpiarse y a expulsar bilis, en general son 3 enemas al día. El tratamiento puede durar hasta que se alivie la enfermedad no hay una duración fija.

Cómo organizar esta dieta

En preparación de jugos se puede proceder de la siguiente manera:

  • 50% de manzanas y 50% zanahoria formando un jugo.
  • Por otra parte: frutas de estación y verduras de hojas verdes.

Dando un total de 3 litros por día. La fruta de estación que puede usarse es toda aquella que no sean fresas, moras, piñas y sandía. Las verduras de hojas verdes no tienen restricción alguna, se pueden usar todas. Estos jugos se van tomando a lo largo del día en 8 tomas en total, se pueden intercalar como guste cada uno.

Los jugos de frutas y verduras son muy importantes en este tratamiento

En la preparación de la dieta sólida se puede proceder así:

Se recomienda comer todo tipo de verduras que sean oleaginosas y leguminosas durante el día sin excesos, en ayunas por la mañana conviene consumir 2 cucharadas de polen. La dieta sólida está indicada para mantener el sistema digestivo activo porque a nivel nutricional con los jugos alcanzaría a estar cubiertas todas las necesidades.

No es conveniente incluir aceite de linaza, miel (solamente dos cucharadas al día) en su lugar endulzar con estevia. Tés o cafés solamente una taza al día. Evitar los picantes porque son irritantes y la sal, también evitar piñas, fresas, aguacates, pepinos, vinagres y alcohol. No conviene comer carne de ningún tipo ni lácteos. Tampoco consumir todos aquellos alimentos de harinas refinadas como pan o pastas.

Se pueden incluir leguminosas como habas, lentejas, frijoles, garbanzos, pan de trigo integral sin sal (1 rodaja por día).

La recomendación es adquirir la fruta en mercados especiales o frutas orgánicas, no se aconsejan los supermercados ya que tienen la fruta de frigorífico. A medida que se avance en este tratamiento se puede analizar la posibilidad de ir dejando medicamentos que se estén tomando, siempre con la aprobación médica ya que todo lo que sea modificación de remedios tiene que estar avalado por el profesional.