Este exceso de comida, tanto en animales como personas, suele estar unido un estilo de vida sedentario, con poco ejercicio, que contribuye a que no se quemen las calorías ingeridas y estas se conviertan en grasa que se acumula en los cuerpos, no solo en los michelines, sino también en las venas en forma de colesterol.

Problemas del exceso de peso

Los problemas del exceso de peso en mascotas son idénticos a este mismo problema en las personas. Si no se pone freno a la combinación de mucha comida con poco o nulo ejercicio, nuestras macotas pueden acabar sufriendo de diabetes, problemas de hígado graso, dolencias cardíacas y un largo etcétera. A esto hay que sumar los problemas en las articulaciones y huesos que se ven obligados a soportar un peso mucho mayor de aquel para el que fueron diseñados, causando dolor y un desgaste superior al normal para la edad del animal.

La solución, una buena dieta

Debemos de ser conscientes de que cuando cedemos ante los ruegos de nuestro perro o gato para que le demos más alimento no le estamos haciendo ningún favor. Al contrario, estamos perjudicando la salud de nuestro querido amigo.

Por eso mismo es imprescindible combinar una dieta correcta, basada en alimentos bajos en calorías en cantidades limitadas. No se le debe de dar al peludín nada que no sea su ración de alimento, con excepción (recalcando lo de excepción) de chuches light para premiar ciertas acciones o como extra especial. Por supuesto, el animal no debe de comer de nuestra comida, tan solo la suya y en la dosis prevista.

Esto se debe de combinar con largos paseos en el caso de los perros, y con estímulos para jugar dentro de casa en el caso de los gatos.  Si hacemos esto y conseguimos que nuestra mascota se sitúe en su peso correcto, podremos disfrutar de un amigo sano durante muchos más años, prolongando no solo su vida, sino la calidad de la misma.