El niño hipoacúsico tendrá dificultades para adquirir el habla y lograr una buena comunicación como así también tendrá problemas con su equilibrio, la ubicación espacial y el manejo de su cuerpo. Cuanto más efectivo sea el tratamiento mayores serán sus posibilidades de entendimiento con el mundo que lo rodea.

En los 3 primeros años de vida la predisposición corporal y neuronal dirigen sus esfuerzos a la adquisición del lenguaje y el movimiento por tanto, desperdiciar esta etapa por no tener el diagnóstico correspondiente es muy serio ya que si no se lo estimula durante este proceso será mucho más difícil cuanto más edad tenga el niño.

Este tipo de hipoacusia se da antes del desarrollo del lenguaje y se llama pre-locutiva. Cuando la hipoacusia aparece después de haber adquirido el lenguaje se llama post-locutiva.

Cuando la patología es pre-locutiva se ve afectado también la estructuración del pensamiento ya que éste llega con la adquisición del lenguaje. Entre esta estructuración figura el pensamiento propiamente dicho y la memoria. Suele considerarse como pérdida leve de la audición cuando el rango está entre 20 a 40 decibeles, media de 41 a 70 decibeles, severa de 71 a 90 decibeles y profunda de 91 a 110 decibeles.

Es fundamental que cuando nace el niño y antes del alta hospitalaria se le realice el estudio llamado “Otoemisiones Acústicas” (OEA) o, en su defecto, el estudio llamado “Potenciales evocados de Screening”. El primero es considerado el más adecuado porque tiene una mayor exactitud en sus resultados. Ambos permiten un diagnóstico precoz llevando al tratamiento más eficaz, al asesoramiento familiar y evitando confusiones en la implementación del mismo con su correspondiente pérdida de tiempo. Es muy importante no desperdiciar el tiempo en estos casos.

Gracias a estos estudios se analizará la posibilidad de cirugía para el implante coclear.

Un programa de detección temprana debe incluir los siguientes pasos:

  • Exploración completa de ambos oídos en el recién nacido.
  • Lograr la detección del 100% en caso de tener una hipoacusia superior a 40 decibeles.
  • El error aceptado no tiene que superar el 3% de falsos positivos y un 0% en falsos negativos.
  • Tener la necesidad de revisar los casos tiene que ser inferior a un 4%.
  • El diagnóstico definitivo y los detalles de su tratamiento con la  correspondiente evaluación de la necesidad de cirugía no debe tardar más de 6 meses.

No se han encontrado grandes errores en la aplicación de estos métodos pero se sigue trabajando e investigando para que los resultados se optimicen. También se está buscando realizar protocolos en todos los hospitales logrando una estandarización para que esté al alcance de todos los estratos sociales. En especial, en las zonas de alto riesgo donde la desprotección a nivel salud sigue siendo importante.