En algunos casos, estos animales dejan de comer por completo y se dejan morir de tristeza sin entender por qué no están en su hogar con la gente que consideraban su familia. La única esperanza para estos mininos está en la adopción por parte de personas capaces de, con su amor, hacer que estos gatos recuperen la ilusión por vivir.

No obstante, un gato en casa también puede sufrir de depresión por diferentes motivos: una enfermedad puede llevarlo a deprimirse, el sentirse poco atendido, no contar con estímulos suficientes o, simplemente, verse privado de libertad si siempre ha vivido suelto.

Síntomas de depresión en un gato

Es muy difícil distinguir los signos de depresión en un gato de los síntomas de otras enfermedades, ya que suelen actuar de un modo parecido.

El gato deja de jugar, se muestra apático, deja de mostrar entusiasmo por cosas que antes adoraba, se acuesta y duerme escondido durante largas horas e incluso llega a descuidar su aseo.

Ante estos síntomas lo normal es acudir al veterinario buscando una enfermedad y es cuándo no se encuentra nada físico cuándo se comienza a tratar de buscar un problema de carácter psicológico.

En estos casos se analiza si ha habido cambios en la vida del gato que pueden haberle llevado a deprimirse, como la llegada de otro gato, un bebé que reclama nuestra atención, cambios en el trabajo que nos obligan a estar más horas fuera de casa etc.

Puede ser muy complicado encontrar la causa de la depresión, ya que incluso puede deberse a un déficit de vitaminas en su alimentación. Por eso es importante empezar a buscar el modo de estimular al minino.

Lo primero es tratar de mostrarle un poco más de atención, dedicar más tiempo a estimularlo para que juegue y enriquecer su ambiente para que tenga entretenimiento cuando no estamos en casa.

Nuestro veterinario puede ayudarnos con esto, pero si no somos capaces de obtener una respuesta del animal podemos acudir a un etólogo clínico que pueda analizar la situación. En algunos casos, puede ser necesario incluso el uso de antidepresivos para ayudar al animal.