Hay casos de mujeres mayores que hacen actividades físicas que sorprenden como la mujer de 74 años que anduvo 500 km en bicicleta, o la de 80 años que todos los veranos escala un monte de 4200 m, o tantísimas mujeres de 50 que corren maratones todos los años. Son personas que decidieron hacer de la actividad física una filosofía de vida por eso han podido dar tanto. Es un planteo individual que se traducirá en una gran mejora de la calidad de vida ya que son cada vez más los estudios que comprueban que muchas dolencias de la ancianidad se deben a la falta de práctica física a lo largo de la vida.

Mantenerte activa es clave para tu salud

Una mujer activa, indiferentemente si ya ha entrado en la edad de la menopausia, es la que realiza una actividad que lleva su frecuencia cardíaca al 90% por lo menos 3 veces por semana durante 1 hora: caminata fuerte, natación, ciclismo, baile, etc. Son muy notorias las diferencias con el paso del tiempo entre la mujer sedentaria y la activa ya que el hecho de mantener el corazón con este nivel de exigencia hace que todo el organismo se oxigene más y por consecuencia las células tengan un aporte mayor de oxígeno.

La actividad física durante la menopausia debe ser constante

La mujer sedentaria es todo lo contrario a lo descripto por tanto, el cuerpo se adapta a esta inactividad y con el paso del tiempo va realizando cada vez menos actividades que le representen esfuerzo, hay una pérdida importante de capacidad muscular en cuanto a su resistencia y flexibilidad, el envejecimiento es mucho más rápido y estos sucesos son irreversibles.

Ejercicios durante la menopausia para mujeres sedentarias

A pesar de todo lo descripto, debe existir en la mujer sedentaria, especialmente para prevenir problemas al llegar a la menopausia, el espíritu de cambiar su modo de vida por uno que la lleve a la actividad de manera paulatina. El primer paso es un chequeo médico para poder planificar la actividad a partir de allí y que sea controlada por un profesional. El programa debe incluir una serie de ejercicios que lleve a elevar el ritmo cardíaco de manera progresiva hasta llegar al nivel óptimo. No importa cuánto tiempo lleve este proceso, lo importante es comenzarlo y ser constante con él. No sirve comenzar y abandonar.