¿Qué es?

Se trata de un síndrome que aparece en la niñez, y se caracteriza por hacer del niño un individuo con baja capacidad de atención y concentración, así como dificultades para controlar su conducta y un alto nivel de hiperactividad, es decir actividad excesiva. A partir de estas tres características se identifican las tres tipologías de esta condición, con elementos específicos en cada una.

Causas

Las causas de esta condición no son precisas. Se cree que existen diversos factores que influyen en la aparición de ese síndrome, como los genes, los factores ambientales donde se desenvuelve el niño, el hecho de que haya sufrido lesiones cerebrales, el excesivo consumo de azúcar y los aspectos generales de su alimentación.

Síntomas

En el caso de la inatención, se observa que el niño se distrae fácilmente, se aburre con cualquier actividad luego de pocos minutos, se mueve lentamente y no sigue instrucciones. Cuando el síndrome pertenece al tipo impulsividad, suelen ser niños impacientes, que manifiestan sus opiniones sin tener en cuenta el contexto donde se encuentran e interrumpen conversaciones, mientras que cuando el síndrome corresponde al tipo hiperactivo, son niños que se mueven demasiado, hablan constantemente, tienen dificultades para hacer actividades que impliquen estar quietos y tranquilos.

Diagnóstico

El diagnóstico de esta enfermedad implica la revisión del niño por diferentes especialistas, entre ellos un psicólogo y un pediatra, con especial observación en su desenvolvimiento en diferentes situaciones durante cierto periodo de tiempo, ya que no existe una prueba específica para hacer el diagnóstico.

Tratamiento

Existen diferentes tratamientos para este problema, puede utilizarse algún medicamento, terapias educativas, de orientación o psicoterapias, o la combinación de varios métodos. Esto debe ser administrado por un especialista, que pueda informar a los padres cómo actuar y qué efectos secundarios pueden tener algunos fármacos. Las edades donde puede hacerse más evidente este síndrome, va desde los 3 hasta los 6 años. No obstante, existen casos particulares.