Distribución de los espacios

Decorar un salón comedor depende en gran medida del tipo de habitación que se tenga y del espacio, pero hay algunos conceptos básicos que normalmente se deben de seguir:

Separación de ambientes: La separación de ambientes se realizará en función del espacio del que se disponga. Si el salón comedor no es muy grande o no se quiere perder mucho espacio una manera de hacerlo es utilizando el sofá principal. Este se coloca como “barrera entre la mesa de comedor y las sillas y el área de salón/ sala de estar.

 Si el espacio es mayor se puede utilizar algún mueble, como una estantería de doble cara o abierta por ambos lados. En ella se pueden colocar elementos decorativos. Este modo de separar permite crear decoraciones diferentes, pero también puede restar luminosidad a una parte de la habitación si esta queda sin ventanas.

Si el salón comedor es muy grande, puede no ser necesario utilizar ningún elemento para realizar la separación de ambientes, quedando esta marcada por una zona diáfana en la que se pueden utilizar decoración de diversos tipos.

Movilidad, la clave para adaptarse: Si el espacio del que se dispone para el salón comedor es pequeño, entonces la clave estará en poder mover los muebles y cambiar rápidamente la distribución de la habitación.

Si no vamos a usar la mesa de comedor esta puede permanecer arrimada a la pared, aunque las sillas luzcan un poco menos. Esto permitirá que se pueda disfrutar de un mayor espacio en la sala.

En el momento en que se quiera utilizar el comedor,  los muebles de la sala se comprimirán en un espacio menor, permitiendo que la mesa tenga el espacio suficiente para sentarse a su alrededor.

Elementos decorativos básicos

Independientemente del estilo que se le quiera dar al salón comedor, hay ciertos elementos básicos que no pueden faltar en su decoración, sin entrar en los muebles.

Las cortinas: Da igual si se trata de clásicos cortinones o de modernos estores. Las cortinas son imprescindibles en cualquier salón comedor que quiera causar una buena impresión.

Las alfombras: En verano puede permitirse la licencia de retirar las alfombras, pero estas visten perfectamente los suelos, además de protegerlos de trajín diario. Una alfombra bajo la mesa de comedor garantiza calidez, evita los ruidos y los roces de las sillas y contribuye a crear un ambiente diferente.

En la zona de la sala, una alfombra que ocupe al menos el espacio central ayudará a decorar, a crear ambiente y también a que los niños puedan hacer aquello que más les gusta, sentarse en el suelo.

Las lámparas: El trío perfecto decorativo, incluso en las viviendas más minimalistas, se completa con las lámparas, siendo recomendable que haya una para la zona de la sala y otra para la zona de comedor y que ambas puedan encenderse de manera individual.