Distribución de los muebles

Los muebles dentro de la cocina deben estar distribuidos de forma funcional, más allá que de forma decorativa, hemos de recordar que la cocina, es principalmente un espacio de trabajo, donde preparamos los alimentos que consumimos regularmente. Así, debemos colocar la nevera, la cocina y otros aparatos de gran tamaño, en una zona donde no entorpezcan el libre tránsito de quienes viven en casa.

De allí que la distribución clásica siempre sea colocándolos pegados a la pared. Ahora bien, cuando hablamos de los muebles, como vitrinas para guardar los utensilios de cocina, debemos tener en cuenta que estos deben usarse solo cuando tengamos suficiente espacio, de lo contrario, es preferible contar con los utensilios esenciales.

Electrodomésticos

La distribución de otros electrodomésticos pequeños, debe hacerse de forma combinada, es decir, colocarlos en aquellos espacios vacíos que han quedado luego de ubicar los electrodomésticos de gran tamaño. Se recomienda, colocar un aparato grande, junto con uno pequeño, para no recargar demasiado el espacio.

Iluminación

Cualquier cocina debe contar con una iluminación adecuada, tanto de luz natural como eléctrica. Cuando realices la distribución de los muebles, debes asegurarte de no obstruir el acceso de la luz a la cocina. Recuerda que las zonas que necesitan más iluminación, son los espacios de cocción, lavado y manejo de alimentos. Si está dentro de tus posibilidades, utiliza luces internas, para recrear ambientes distintos dentro de tu cocina.

La iluminación de la cocina también es muy importante

Ventilación

Procura gestionar la ventilación dentro de tu cocina, ya que aunque ciertos alimentos necesitas calor, recuerda que quienes estén encargados de cocinar, necesitan hacerlo en un ambiente fresco y agradable, además, la ventilación permite que los olores de tu cocina puedan salir al exterior y no extenderse por toda la casa.

Tonos claros

Si estás pensando en cuáles son los mejores colores para tu cocina, ciertamente los tonos claros es lo más recomendable. Desde el color blanco, hasta tonos más concentrados, estos favorecerán la circulación de la luz y darán una sensación de frescura. Igualmente, las tendencias más osadas, agregan todos encendidos, como el rojo, naranja o amarillo, que vienen bien, si se combinan de forma acertada.