Colores claros

Probablemente lo primero en que pienses es en pintar las paredes, ya que este el punto de partida para el proceso de decoración. El color de las paredes es determinante en la forma como se percibe cada espacio, cuando la zona es relativamente reducida, se necesita utilizar colores que generen la sensación de amplitud y que al mismo tiempo aporten luminosidad. Para ello, utiliza colores claros para las paredes. Hablar de colores claros no necesariamente es hablar del color blanco, recuerda que existen diversas tonalidades que también pueden ser provechosas para tu departamento pequeño.

Mobiliario

Una vez que el apartamento está pintado, procedemos a elegir el mobiliario. Se recomienda elegir muebles minimalistas, ya que si eliges muebles clásicos o demasiado grandes, pueden generar la sensación de claustrofobia. Si el lugar es cuadrado, puedes colocar dos sofás pequeños y si tienes una pared larga, entonces elige un sofá de tres cuerpos.

ejemplo de muebles para un apartamento pequeño

En cuanto a la mesa del comedor, prefiere una mesa redonda, antes que una cuadrada u ovalada, ya que esta permite más espacio en caso de ser necesario. En cuanto a la sala, prefiere muebles y repisas sencillas. También se recomienda elegir gavetas y colocarlas en zonas poco vistosas para guardar allí tus objetos. Si posees una pieza decorativa antigua y vistosa, dale un lugar privilegiado y úsala como la principal pieza decorativa.

Respecto al baño, elige piezas que se adapten al tamaño del lugar, y estudie seriamente la posibilidad de colocar una bañera dentro del mismo, o elegir una ducha más modesta.

Telas y espejos

Las telas y los espejos son dos recursos de gran utilidad que sirven para generar la ilusión de que el espacio es más grande. Elige colores que combinen con los de las paredes. Si las paredes son de colores claros, las telas pueden ser de colores más atrevidos, mientras que si la combinación es contraria, elige telas de colores suaves donde predominen las líneas.

Los espejos deben ubicarse en lugares privilegiados del apartamento, como por ejemplo en el fondo del pasillo central. La idea es que el espejo genere una sensación de profundidad.