Estos son algunos trucos para decorar con antigüedades sin dejarse una fortuna en ello:

  • Menos es más. No es buena idea recargar la habitación con un gran número de objetos. Si coleccionas algún tipo de antigüedad dale un lugar privilegiado con una vitrina o un rincón para exponer tu colección, pero no los esparzas por toda la habitación o acabaría pareciendo una tienda de anticuario o un bazar.

Es bueno recordar que se vive en una casa y no en una tienda o en un museo, así que si tus objetos se pueden romper con facilidad, busca una vitrina cerrada y segura para evitar accidentes.

  • Convierte una antigüedad en el centro de la habitación. A veces no es necesario tener un gran número de objetos decorativos antiguos para poder crear un bonito efecto. Un teléfono de época, por ejemplo, colocado sobre una mesita del mismo estilo puede dar un toque muy personal a una sala que por el resto esté decorada de manera moderna.

El contraste entre los muebles actuales y el rincón de mesa y teléfono antiguos es suficiente para conseguir un efecto calculado y muy llamativo sin tener que gastar demasiado dinero.

  • Aire vintage  con objetos nuevos. Lo vintage está de moda y este año llega reforzado por la tendencia “Dirty chic”. Se trata de potenciar lo falsamente viejo y descascarillado para crear ambientes muy chic.

Puedes comprar muebles de madera sin tratar y darles un aire envejecido pintándolos de modo que parezca que están gastados por el paso del tiempo. Este estilo se puede aplicar también a las paredes, con falsos desconchados o con una pintura recién puesta pero que parece llevar años y años en las paredes.

Lo mejor de este estilo es que puedes comprar muebles muy baratos, sin barnizar ni tratar, y darles el acabado que desees o comprar muebles de segunda mano para combinar. Te ahorrarás mucho dinero, darás una nueva vida a estos muebles y conseguirás estar a la última en tendencias estéticas.

  • Restaura objetos de tus abuelos o padres. Revisa bien los trasteros familiares ya que pueden esconder auténticos tesoros. Una vieja  máquina de escribir, una plancha o una máquina de coser pueden restaurarse y convertirse en perfectos objetos decorativos bonitos y con mucha clase.

Lo mejor de todo es que no necesitas invertir una gran cantidad de dinero en restaurarlos, sino que puedes hacerlo tú mismo. Apúntate a clases de manualidades de restauración y además de ahorrarte mucho dinero disfrutarás de una nueva y entretenida afición.

Antes de restaurarlos tásalos para conocer su valor, no sea que con la restauración eches a perder una auténtica antigüedad con valor económico. Quién sabe, quizás hasta consigas un dinerito extra revolviendo en trasteros polvorientos.