Así que en este artículo vamos a darte todas las pautas que te ayudarán a tener una decoración más apropiada para los meses de verano, algunos elementos que puedes cambiar de forma rápida para que durante este tiempo resaltes más los colores y los ambientes típicos de esta estación. Buscamos ante todo crear unos ambientes con mayor luminosidad, con colores cálidos pero con materiales que resulten frescos. Estos son los elementos que debes cuidar para adaptar el aspecto de tu caso a la temporada veraniega:

  • Telas frescas que dejen entrar la luz: En verano la luz solar abunda y aunque sugiere calor también da la sensación de libertad y días soleados en la playa. El uso de telas frescas y vaporosas va perfecto en verano pues sentimos ese gusto por la calidez del entorno que deseamos sea fresca en casa. Ropa de cama, cortinas de ventana y de puertas, telas como lino para cojines y demás detalles frescos en textiles dan más libertad y frescura al verano. 
  • Evita telas de invierno: Guarda por esta estación todo lo que sea muebles y decoraciones en telas como pana, pieles, peludos y demás telas invernales. Si el único sillón que tienes en casa está cubierto con pana, bueno invertir en una cubierta en tela fresca será excelente. Procura que los muebles, telas y cortinas además de verse frescas sean efectivamente… frescas.
  • Decora con frutas o flores de verano: Decorar con frutas o flores de temporada es una idea genial porque las pone a la mano para que las comamos en el caso de las frutas, pero además por sus colores y formas resultan muy atractivas. Aprovecha tazones, floreros y platones para llenarlos de las frutas de temporada o algunas flores de colores vivos, esas que son resistentes al ambiente, pues quizá sea época de fresas, pero en definitiva las naranjas se adaptan más al medio ambiente del hogar.
  • Utiliza colores cálidos: Aunque pueden provocar más calidez que se traduce en sentir calor, los colores como el amarillo, rojo y naranja también aportan alegría. Reserva los colores fríos para invierno y emplea una paleta más colorida para verano, porque aporta más frescura y no calor excesivo.
  • Usa el blanco en todos sus tonos: De hecho, el color más adecuado es el blanco porque repele los rayos del sol, por lo que emplearlo para cortinas es lo más inteligente, pero además da una sensación de aire libre que combinado con verde hace una dupla veraniega que te remitirá a un campo verde y fresco.

Así, decora para que este verano sea más fresco y lleno de sensaciones de libertad, los detalles playeros y vacacionales también van perfectos en esta estación, motivos que resultan muy apetecibles para esta época del año.