Ahí van todos nuestros consejos:

  • No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy: Puede que la luna de miel haya sido idílica, pero en definitiva no debe ser motivo para ver con pereza las cajas que aún no has desembalado. Procura no pensar ¡eso lo hago el próximo finde!, porque quizá de esa manera poco a poco irás descuidando pequeños aspectos que se pueden realizar rápidamente.
  • Primero lo primero, prioriza: No trates de hacer todo de una sola vez, ve las prioridades que tienes que seguro serán la cocina y la recámara, por lo que te recomendamos no enfocarte en la decoración del jardín sin antes haber terminado tu habitación. Puede que desees ver todo el hogar ordenado, con sus detalles que lo embellecerán y en armonía, pero esto llevará bastante tiempo y debes respetarlo.
  • Apégate al espacio que tienes: Por lo general los recién casados inician en espacios pequeños como departamento o su primera casa que quizá cambiarán dentro de algunos años cuando los niños crezcan. Apégate a las dimensiones con las que cuentas evitando comprar muebles grandes porque estos se irán contigo cuando te mudes a un lugar más grande, ya que probablemente tu hogar terminará viéndose atiborrado y abrumante.
  • Visualiza porque el cielo es el límite: Y bueno, quizá no vivas en un departamento chico pero sí en uno con problemas de limpieza, o que sea muy antiguo, por lo que no te limites a visualizar cómo resolverás dichos problemas. Quizá esa pared sin recubrimiento pueda ser un espacio rústico y la sala se vea totalmente diferente una vez que cubras ese anticuado papel tapiz. El cielo es el límite.
  • No desesperes, habrá mucho tiempo: Pero sobre todo, no desesperes en el empeño para tener tu hogar decorado como tú lo deseas. Como pareja apenas empiezan la aventura de toda una vida, y el hecho de que aún no tengan una mesita de café o de que el baño no tenga los accesorios que desean son sólo problemas pasajeros. Disfruta al máximo de cada detalle de la vida que inician y toma con calma el proceso de decorar tu hogar.