Si se sabe elegir con cuidado las piezas de la decoración y cuidar ciertos detalles sin duda crearemos una decoración interesante y muy elegante. Incluso si se sabe sacar el máximo partido colocando piezas que en un principio parecían incompatibles podemos llegar a conseguir una genuina y personalizada decoración en tu hogar. Curiosamente este estilo aparece en época victoriana donde se mezclaban estilos tan variopintos como el rococó francés, el renacimiento, el isabelino e incluso el gótico. A esta mezcla que se iban añadiendo elementos procedente de diferentes culturas ya que no olvidemos que estamos en plena época del imperialismo. 

En este estilo va a primar la mezcla de colores y estampados que van a formar parte directamente del propio entramado de un mobiliario tan dispar.  Sería ideal que se  pudiera componer de tal manera que a pesar de descontrol de la infinidad de formas, materiales y colores se pudiera llegar a crear un conjunto armonioso e interesante donde la imaginación resalta de forma natural. Sin duda lo que realmente busca este estilo es sorprender al ojo del espectador desafiando cualquier ley preconcebida en decoración.

Algunos consideran este estilo una especie de museo como si se tratase de una pura exposición de toda clase de objetos pintorescos de distintas épocas. Y de hecho, las colecciones de arte son uno de los elementos más utilizados para los amantes de estilo ecléctico. Estos objetos son utilizados no solo por su valor histórico sino también por ser objetos que se salen de lo habitual y que de alguna manera son representativos de las reglas o lenguaje visual que emplea este estilo. Por eso no nos extraña encontramos con imitaciones de jarrones de la antigua Grecia, cuadros o maquinas antiguas… mezclados con elementos contemporáneos.