Pero aquí te diremos que no necesitarás un palacio del siglo XIX, para tener una decoración estilo clásico que seguro, tanto te gusta. La clave es utilizar muebles de este estilo acordes a las dimensiones de tu espacio, trata de que sean materiales y tapizados en una textura muy elegante pero sobria a la vez, la seda y el terciopelo vienen en colores muy apacibles.

Contrarresta el peso visual con muebles más grandes y evita el exceso de mesas, o una gran cantidad de muebles pequeños, una pequeña mesa alta al lado del sofá con un tope de granito será suficiente para evocar ese estilo. Ubica tus muebles de manera muy estratégica para evitar las recargas y opta por estantes que mantengan el orden, eso sí, no dejes de lado los detalles clásicos con muebles en madera pulida, tiraderos en bronce y superficies en piedras muy pulidas.

Enfatiza el estilo clásico con una linda araña de cristal o una lámpara de pie en materiales pulidos, la iluminación sin duda será estupenda.

Es necesario realzar algunos elementos arquitectónicos presentes en el salón, los espacios quedan muy bien definidos y enmarcados entre columnas, así que si las pintas de un color distinto al resto de las paredes, lucirán aún mejor, por supuesto, los detalles en madera muy fina y piedra o mármol, son elementos del estilo clásico. A la vez, utiliza muchos espejos y vidrios, pues multiplicará visualmente el espacio, reflejará mejor la luz y equilibrará un poco las cargas.

Sintetizando un poco, los materiales utilizados para esta tendencia de diseño son: la caoba, el cedro, la piedra, los cristales, el bronce o los metales pulidos, y en textiles, se utilizan aquellos en detalles florales y motivos geométricos.

A la hora de elegir el color propio de este estilo, sobre todo en las paredes, tienden a ser en su mayoría claros, estos tonos claros y sobrios serán un fondo perfecto para los detalles mas llamativos, y bajarán las cargas visuales. Mientras que los muebles, si tendrán algunos colores cálidos y aportarán ese carácter propio del estilo clásico.

En la medida en que un buen diseño clásico se adapte a tu espacio y a tus posibilidades, será una opción muy factible si tus gustos son elegantes y un tanto llamativos. Solo conserva la mesura en cuanto a la cantidad de muebles, colores y texturas y lograrás espacios muy admirables. Complementa tu diseño con algunas piezas de arte, y sin duda acentuarás un estilo que es muy propio de aquellos apasionados por el buen diseño.