Según las estimaciones de organizaciones ambientalistas, cada año se arrojan al océano 8 millones de toneladas de plástico. Las cifras son altamente alarmantes. Por ejemplo, las botellas de plástico de productos como Actimel, de la empresa Danone, son desechados cada día a los mares y océanos. Cabe destacar que los materiales de estas botellas son también tóxicos y afectan a los animales de más de 370 especies en todo el mundo. Se calcula que los desechos plásticos en el mar causan más de 100.000 muertes de animales al año.

Por suerte, muchos ciudadanos individuales, empresas, organismos y gobiernos están tomando consciencia del peligro al que se enfrenta el planeta. Aunque no es el caso de Danone, que ha comenzado una campaña de supuesta concientización sobre los riesgos del uso del plástico regalando 115.000 botellas de su yogur Actimel, que viene envasado en una pequeña botella de dicho material con la idea de crear “el mayor mosaico de botellas de plástico del mundo”.

Todo esto sucede en el marco de una acción que lleva adelante la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria contra el uso abusivo e innecesario del plástico. De esta forma, el ayuntamiento de la ciudad promueve los productos de una empresa privada –Danone- que es la única que se beneficia con toda este movimiento.

Según José Eduardo Ramírez, concejal de Transportes, Playas, Movilidad y Distrito Centro: “con esta acción se quiere trasladar a la sociedad la importancia de reciclar los envases plásticos, que tanto usan los vecinos en su día a día y cuya correcta gestión después de su utilización resulta del todo esencial para asegurar la conservación del medio ambiente”.

Sin embargo, el efecto producido es el contrario al esperado. La empresa Danone ha comenzado a repartir de forma gratuita sus botellas de yogur en los supermercados, pudiéndose encontrar envases de promoción vacíos en distintas playas y calles de la ciudad. Con la intención de concientizar a los ciudadanos del uso nocivo del plástico, lo que esta compañía ha logrado, con el aval del Ayuntamiento de Las Palmas, es producir cada día más desechos que otras empresas.

Hubiese sido interesante llevar a cabo una campaña de lucha contra el uso abusivo e indebido del plástico recolectando los desechos de este material que se encuentran en las calles y las playas de la ciudad y creando el mayor mosaico de restos de plástico de todo el mundo. Sin dudas, el efecto hubiese sido muy diferente.

Por otra parte, la empresa también debería repensar su estrategia de comercialización del producto Actimel, ya que vendiéndolo en un envase tan pequeño produce excesivos volúmenes de desechos plásticos, muchos más que si fuese contenido en botellas de litro o de vidrio.