La dama de honor encabeza el séquito nupcial y a su paso va esparciendo pétalos de flores por el camino al altar, de allí su nombre de “flower girl”. Esta niña representa la pureza de la novia y también va vestida de blanco, siendo confeccionado su traje muchas veces con la misma tela elegida para el vestido de la novia.

Un rito católico de la Edad Media

Desde incluso antes de período medieval existía la tradición de contar con una niña como dama de honor en las ceremonias nupciales católicas y en las de otras religiones y culturas. Sin embargo, la extensión de este rito por Europa y luego por América ocurre al final de la Edad Media y durante el Renacimiento. Siglos después, específicamente durante el siglo XIX, a la niña que abría el séquito nupcial comenzó a llamársele “paje”, al igual que al niño encargado de llevar las alianzas al altar. Desde entonces ambos entraban a la iglesia juntos o el niño detrás de la niña, pero ya eran llamados “pajecitos”.

En otras religiones surgidas del cristianismo, la dama de honor era una mujer que acompañaba a la novia y entraba con ella a la iglesia, mientras que la “flower girl” era la niña que abría el séquito lanzando pétalos de flores a su paso.

Las actuales “damas de honor”

Como muchos ritos y tradiciones, el de la dama de honor también ha cambiado con el paso del tiempo. Hoy en día es más común ver varias damas de honor conformando el cortejo de los novios. En muchos casos estas damas de honor son acompañadas por igual número de caballeros de honor, hombres cercanos al novio que entran a la iglesia junto al resto del séquito emparejados con cada una de las damas.

Ya te dimos en otros artículos consejos útiles para ayudarte a las diferentes elecciones a las que te enfrentas en la boda, como son la de elegir los anillos, el cortejo nupcilal o quién será la madrina, por ello ahora vamos a tratar de darte algunas sugerencias para decidirte por quién o quiénes serán tus damas de honor.

Las damas de honor deben ser mujeres muy cercanas a la novia, sus verdaderas amigas y/o familiares. Suelen ser contemporáneas en edad con la futura esposa y todas se visten muy similar. Algunas novias prefieren que sus damas de honor se hagan el vestido con la misma tela para que vayan uniformadas, variando solo el corte superior del diseño. Otras novias más atrevidas eligen tonalidades de un mismo color o incluso telas estampadas si la ceremonia es de día y en épocas de primavera o verano. Lo importante es que haya armonía entre el vestido de la novia, la decoración y estilo de la boda y los vestidos de las damas de honor.