Este árbol no soporta muy bien la poda por lo que es importante hacer con mucho cuidado y profesionalidad este procedimiento. Para realizar bien la poda debes partir desde la base de los frutos, cerezas, que aparecen en las ramas de dos años.  Supongamos que nos encontramos con una rama frutera de un año. Seguramente esta habrá sido castrada en mayo o junio a la distancia de 12 a 15 centímetros de la base. Llegado el momento de la poda invernal esta rama será cortada a seis o siete ojos para en primavera se pueda desarrollar con fuerza. Al efectuarse la segunda poda invernal esta rama frutera que tendrá yemas de fruto que habrá que cortar para que fructifique bien. Esta rama se le denomina ramitos de mayo. Al dar frutos el segundo año será reemplazada por otra rama frutera mediante el mismo procedimiento.

Cerezo con sus flores blancas

La recolección de las cerezas se hace en plena maduración ya que no es una fruta que pueda conservarse demasiado bien durante varios días. Existen tres grupos de cerezos de los que vamos a mencionar las variedades más populares. Los cerezos propiamente dichos: Abrinada, Admirable, Bella de Chatenay, Bella de Choisy, Bella de Orleáns, de Colmenar, de Niza, de Saboya, de Montmorency, de Todos los Santos, Real, Reina Hortensia, Roja precoz, San Jorge, Inglesa precoz y Transparente. El siguiente grupo es el llamado Garrafales o Gordales: Elton, Corazón, Reverchon, Clavelón, de Toro, San Clemente, Rockport y de ramas colgantes. Y por último el grupo de los Guindos como Agnio, de Gallur, de Tarascón, Negro de Coburgo, Real temprano y Precoz de Mayo.