Plantación del tomate

Deberás conseguir unas semillas de tomate, estás puedes comprarlas, pero si deseas también puedes hacerlo en casa, utiliza unos tomates maduros, córtalos a la mitad y selecciona las semillas junto con el jugo del tomate y colócalos en un recipiente de vidrio, espera tres días para que fermente y otros tres para el secado de las semillas. Necesitarás una maceta de plástico y abono fertilizado para el cultivo.

Llena la maceta de plástico con el abono fertilizado hasta la mitad, agrega unas cuantas semillas de tomates, que queden con una distancia entre sí y riega con un poco de agua. Luego de esto termina de llenar la maceta con el abono restante, si deseas usar un poco de estiércol mezclado con el abono, puedes hacerlo, ya que esto estimula su crecimiento.

Plantas de tomates

Para que su crecimiento sea óptimo es necesario la luz solar, puedes exponerlas al sol durante unas 7 horas diarias como mínimo, y también debes prestar atención a su riego,  que debe hacerse de manera regular. Una vez que hayas hecho la plantación, deberás esperar a que florezca y de frutos, si vives en un lugar muy frío, lo ideal sería esperar a que el clima sea un poco más cálido, los meses ideales para su siembra son de marzo a julio.

En cuanto al abono que uses para su cultivo el tomate puede ser sembrado en gran una variedad de suelos, pero es preferible que uses tierra seca y muy fértil. Cuando la planta alcance una altura de aproximadamente unos 15 a 20 centímetros será momento de trasplantarla al sitio donde se ubicará de manera definitiva.

Cuidado de los tomates

La planta de tomates por lo general no requiere de muchos cuidados, aun así deberías tener en cuenta que debes proporcionarle mucha agua, además deben estar en un clima templado, que no sea ni muy frío ni muy caluroso.

La temperatura óptima para su desarrollo y crecimiento es entre 18 a 20° C, aunque su crecimiento también suele darse en una temperatura de 15° C. Una de las cosas más importantes: el agua, es primordial que los riegues con abundante agua, así que el riego se hará una vez por día.

El abono lo puedes mezclar con algunos fertilizantes o sustrato enriquecido. Asegúrate que la maceta de plástico posea agujeros de filtración en su fondo y así evitaremos que el agua del riego se estanque.