Esta planta da flores papilionáceas reunidas en racimos cortos, de pedicelos germinados; esas flores pueden ser blancas, violáceas, rosáceas o bicolores. Su fruto es comestible  y su semilla es redonda variando de color según las variedades que existen. La judía es una de las plantas más sensibles a las heladas y a las temperaturas altas. Por eso es conveniente sembrarlas tarde y protegerlas contra las posibles heladas tardías. A esta plana le van bien todos los suelos pero sobre todo los de naturaleza silícea y fresca. En muy conveniente que el suelo esté bien estercolado pero que se haya hecho el  año anterior y también deben usarse abonos químicos a base de sales de potasa y superfosfatos.  Las judías se agrupan en tres grandes grupos: Las Trepadoras o de tallo alto, Enanas y Caretas o Garrubias.

Una de las plantas de la judía, de la que hay diferentes variedades

Cómo podemos cultivar esta legumbre

Las judías es una planta que también pueden cultivarse de forma forzada en una estufa o cama. Para ello, normalmente, se suele construir una estufa de ladrillo a nivel o por debajo de la superficie del suelo y deben estar cubiertas por vidrieras. La calefacción se realiza por medio del termosifón y después de unos cincuenta días ya puede empezarse la recolección que durará unos veinte días aproximadamente.

Por otro lado como hemos mencionado, también se suele hacer un cultivo forzado sobre cama caliente a  unos 25º C donde se recurren las semillas con una ligera capa de mantillo. En esta ocasión en las vidrieras deben colocare esteras que se irán levantando durante las horas del día hasta que hayan germinado. Seguramente entre seis o siete días después de sembrarlas, ya estarán las plantitas en situación de ser trasplantadas a otra cama también cubierta con esteras.

El momento de la recolección

Unos treinta días después de la siembra las plantas hablan florecido y doce días después ya podrá comenzarse a efectuar su recolección sobre todo de las vainas más tiernas. La recolección suele durar entre cinco y seis semanas. Es fundamental no olvidarte de  regar entre recolección y recolección.