Muchos expertos suelen poner al pie de cada planta algo de gallinaza aparte de la que tenga el terreno por si, ya que esta planta necesita una tierra bastante substanciosa. De la misma forma es muy recomendable haber cubierto las semillas con una ligera capa de mantillo antes del riego. Su fruto es un esquizocarpio de dos mericarpios separados de color pardo oscuro con cinco costillas claramente marcadas.

El hinojo necesita ser blanqueado para su uso por ello se atan y se aporcan las plantas para cubrirlas de tierra de pie o tendidas. El blanqueo se inicia desde que comienza a desarrollarse el tallo y se suelen hacer en las plantaciones de manera escalonada a medida de las necesidades de consumo. Por otro lado las semillas se obtienen de las plantas más vigorosas que se dejan florecer. Sus semillas son pequeñísimas por lo  que normalmente se meten en una botella donde se agujerea el tapón para cuando se proceda a cultivarlas se las haga salir con la agitación del recipiente. Podrás distinguir el Hinojo amargo por sus hojas cortadas en segmentos y tallos finos. Sus flores son verdosas.

El hinojo resulta ideal para diferentes platos o preparados, con propiedades muy interesantes

Cómo consumir el hinojo y algunas peculiaridades

En España se utilizan sus semillas como condimento y en la composición de licores. Se siembra de asiento en septiembre y octubre. El Hinojo dulce tiene los tallos algo más grueso y son menos altos. Sus tallos son blancos y dulces suelen comerse como entremés. Se siembra en otoño. Y por último el Hinojo de Florencia o de Bolonia o también llamado de Roma. Es una planta anual muy vigorosa pero enana.  Se suelen  sembrar de asiento en mayo-junio, en surcos a líneas separados por unos 40  centímetros. Esta es la variedad de hinojo que más se cultiva.