En primer lugar, debemos mencionar que existen dos formas principales para librar a un jardín de los efectos negativos que pueda tener el invierno: se trata de la escogencia del tipo de plantas que cultivemos en él y luego de la ubicación que escojamos para construirlo.

Al momento de diseñar tu jardín, debes asegurarte de ubicarlo en una zona en la que los vientos del invierno puedan ser disipados por estructuras como la casa u otros árboles que rodeen el terreno, esto permitirá tener un sistema de protección general, que deberás reforzar con tareas más sencillas.

Por otro lado, como medida preventiva ante el frío, puedes escoger plantas cuyas propiedades físicas y orgánicas permitan un mantenimiento general durante el período de invierno. Esta tarea no será tan complicada, si te asesoras con un especialista en la materia. Te recomendamos hacer una especie de lista, de las que podrás seleccionar las plantas de tu preferencia.

Aprovecha áreas abrigadas

En la medida de lo posible es conveniente aprovechar las áreas abrigadas de tu casa para proteger al jardín, esto implica que la casa puede servir, con sus muros, paredes y cercas, como instrumento para regular la cantidad de viento que el jardín reciba. En todo caso, puedes intentar improvisar alguna estructura de protección, mediante la colocación de toldos o elementos similares.

Protección para las plantas durante el frío

Manto protector sobre la superficie

Otra técnica para combatir el frío, es mediante la colocación de mantillo sobre la superficie de las plantas. Como se sabe, puede aplicarse una capa de material orgánico o inorgánico, ya que lo importante es que se logre conservar la temperatura del suelo por el mayor tiempo posible.

Riega con frecuencia

Igualmente, se recomienda un riego más o menos frecuente para que pueda mantenerse la temperatura de la zona, debido a que la capa de agua sobre la superficie, también sirve como elemento de conservación y aumento de un nivel de temperatura determinado.

Mueve las macetas

Algunas plantas pueden sobrevivir fácilmente dentro de sus respectivas macetas, lo único que debes hacer es trasladarlas hacia una zona de más calor y así protegerlas. También, puedes colocar en macetas aquellas que has sembrado en el jardín. De esta forma, se conservarán en un mejor estado y podrán ser reubicadas cuando pase el frío.

No siembres en meses cercanos al invierno

Recuerda calcular todas tus siembras y cultivos de manera que en la época de invierno no tengas ninguno en desarrollo, ya que ante la falta de sol, probablemente este no florecerá, así que evita sembrar en los meses cercanos al invierno. Con estas sencillas tareas ya tienes una herramienta para impedir que el invierno haga estragos en tu jardín.