Si bien el bebé usará pañales por un par de años, esto no lo mantiene a salvo de las bacterias y toxinas que se encuentran en la orina y las heces, por lo que es necesario realizarle el cambio de pañal luego de que defequen.

Generalmente los bebés suelen hacerlo después de comer, por lo que prácticamente se les hará rutina cambiar al bebé después de comer. Primero que nada se le quita el pañal y se lo tira a la basura, luego se debe tomar un pedazo de algodón o una gasa y humedecerla en agua tibia, y luego pasarle eso por el ano y la cola para limpiarle bien la caca.

En el caso de las mujeres, es importante hacerlo hacia atrás, ya que a diferencia de los varones, tienen los genitales expuestos a que les entren bacterias fecales pudiéndoles generarle una infección. Con los varones es más fácil, simplemente se le debe levantar el pene y limpiarle bien en la zona de los testículos.

La higiene del bebé día a día

Durante el día se debe controlar cada tanto que el bebé no haya defecado, aunque no haya comido, ya que si esto pasa y no se le retira rápidamente se puede paspar, y es una situación bastante molesta para los bebés.

Otra cosa que se le debe limpiar es el ombligo, mientras tenga el trozo de cordón, se debe evitar que se moje, se limpia tomando un trozo de algodón, se lo embebe en alcohol y luego se lo rodea con una venda, y así se limpia los alrededores del ombligo hasta que el cordón se caiga por si solo a las 2 semanas.

lavarse las manos es fundamental para evitar infecciones del bebé

Las uñas es otro tema que hay que tener en cuenta, se las debe cortar para evitar que se junte mugre debajo de ellas, ya que ellos suelen meterse las manos en la boca muy a menudo, y además para evitar que puedan lastimarse. Igualmente son bastante frágiles, por lo que no hace falta usar tijeras muy afiladas, con una de puntas redondeadas le basta y sobra, lo cual es mejor ya que tienen a volverse muy inquietos cuando se les intenta cortar las uñas.

Por último, los bebés son propensos a contraer enfermedades en las vías respiratorias, por lo que los padres siempre deben procurar: lavarse las manos antes de hacer contacto físico con el niño, bañarse diariamente, no usar 2 veces el mismo pañuelo o paño con el que se limpia al bebé, si se tiene más de 1 hijo y de edades muy distantes (4 o 5 años como mínimo) deben dormir en habitaciones separadas, evitar humo, evitar personas enfermas de resfrío o similares, evitar el contacto con mucha gente y mantener las vacunas siempre al día.