Riego

Los sistemas de drenaje en los jardines siempre nos proporcionan comodidad, ya que no tendremos que estar paseándonos por todo nuestro jardín regando cada lugar del césped. El suelo que está ubicado por debajo del césped tiende a hacerse más compacto con rapidez, al ocurrir un proceso de endurecimiento hace que sea más difícil que el agua que proporciona el drenaje llegue al interior del suelo y nutra a la raíz, trayendo como consecuencia la resequedad de los mismos.

Cuando observamos esto, siempre recurrimos a regarlo de nuevo y lo que haremos será producir que el agua se estanque y que por consiguiente el césped comience a pudrirse. Hay que recordar que regar demasiado puede resultar muy peligroso para el cuidado de nuestras plantas.

Una de las opciones para este problema es utilizar una horca para agujerar las superficies que luzcan secas o con acumulación de agua, por lo que debes hacer varios agujeros de acuerdo a el grado de circulación de agua que notes en el césped. Una vez que hayas hecho, esto podrás ver como el agua comienza a drenar y no tendrás más este problema.

Malas hierbas

Es normal que en algunos jardines siempre existan malas hierbas ya que estas crecen rápidamente. Los herbicidas no son una buena opción a la hora de eliminarlas ya que enfermarían tu jardín y el césped, así que lo recomendable es que procedas a eliminarlas con tus manos, haciendo uso de guantes de jardinería, sacándolas desde la raíz para curar la zona correctamente.

Puedes comprar varias piezas que son utilizadas exclusivamente para este tipo de labores. Cava en el suelo donde se encuentren y saca las malas hierbas desde su raíz. Cubre los hoyos con bastante abono una vez que las hayas retirado.

Como siempre lo mejor para evitar esto es la prevención, mucho más sencillo que eliminar cada una de estas plantas no deseadas. Para ello deberemos prevenir la aparición de malas hierbas siguiendo los consejos que anteriormente vimos en Hogarus.

Abono

Así como nuestras flores y arboles necesitan abono para sobrevivir, nuestro césped también, especialmente en la temporada más bonita del año: la primavera. Ya que si tienen el nivel adecuado abono, esto hará que su color verde luzca vivo, y evitará que se vea amarillento, además de proteger su raíz.

La distribución del abono debe ser equilibrada, se debe repartir de manera equitativa por el césped para evitar que se acumule y asfixie las raíces.

Para realizar el proceso de abonado debes dividir las zonas en las que trabajarás, utilizar fertilizante y colocarlo en una maceta de plástico. También puedes conseguir unos que traen agujeros de drenaje en su superficie, o tú mismo puedes hacérselos, para así esparcir el abono por el césped. Para terminar riega muy bien el césped.