Las baterías que actualmente utilizan los Android son baterías de ion Litio, este tipo de batería requieren un cuidado totalmente diferente a las baterías que se utilizaban anteriormente. Algo que hacíamos con las baterías antiguas es que al momento de utilizarlo por primera vez debíamos dejarlos cargando por al menos 12 horas, esto con las nuevas baterías no se debe hacer, ya que estas no tienen el efecto memoria. La batería de Litio viene preparada para usarse normalmente desde el primer momento.

Algo fundamental es utilizar el cargador que viene incluido con el teléfono, en el caso que desees utilizar otro cargador debes fijarte muy bien en el voltaje y la intensidad de salida que este tenga, ya que podrían recalentar y dañar la batería.

Además de esto, no es necesario cargar o descargar completamente la batería de nuestros teléfonos puesto que esto es perjudicial para ellos. Las cargas perfectas van del 30% al 80%, así que dejar que la batería de litio se descargue por completo es sumamente perjudicial y algo que debemos evitar. Así como es dañino para nuestras baterías dejar que se descargue en su totalidad, tampoco debemos dejar que la batería llegue a su punto máximo de carga.

Al momento de cargar las baterías podemos notar como luego del 90% esta se hace mucho más lenta, esto se debe a la batería se calienta por lo que la mayoría de estás al momento de marcar el 100%, en realidad están en el 90% y no es recomendable dejar que se extienda el tiempo de carga puesto que las altas temperaturas en las baterías litio son perjudiciales y disminuyen su tiempo de vida útil.

Como había mencionado, este tipo de baterías son sumamente sensibles al cambio de temperaturas. Una vez que esta ha marcado el 100% no se debe usar el teléfono mientras siga conectado puesto que intentará mantener la temperatura máxima y esto permitirá que la batería se caliente más y su vida útil vaya perdiendo su capacidad. Esto es algo que hacemos comúnmente y que debemos evitar, ya que es sumamente perjudicial para la batería de nuestros teléfonos.

Otra costumbre que tenemos es cargar nuestros teléfonos mediante los ordenadores a través de los cables USB en lugar de usar los cargadores, esto reduce la capacidad de las baterías debido a que la corriente que le transmiten los ordenadores es menor provocando así que el tiempo de carga sea mucho más lento y permite que la batería se caliente por más tiempo del que duraría conectado al cargador.

Algo que podemos hacer es variar los períodos de carga, es decir que no necesariamente debe llegar hasta cierto porcentaje de carga para conectarlo, sino que puedes utilizar períodos heterogéneos. Por otra parte, si tienes pensado en almacenar un teléfono y no utilizarlo por un largo período de tiempo entonces procura dejar la batería en al menos un 40% para evitar daños.

Si eres de los que usa mucho su teléfono, lo más recomendable es calibrar la batería al menos una vez al mes. Puedes calibrarla dejando que la batería se descargue en su totalidad, luego lo dejas así por unas 5 o 7 antes de conectarlo al cargador y ya al estar cargado lo dejas conectado por unas dos horas más, así la batería se calibrará a la máxima capacidad de carga útil.