¿Quiénes deben tener más cuidado con el sol?

  • Niños. Hay que tener en cuenta que los bebés con menos de 5 meses de vida no deben estar expuestos de forma prolongada al sol; especialmente si es en verano. Entre los 6 meses y los 3 años, pueden estar bajo el sol pero con mucho cuidado y protegiéndolos constantemente de los efectos dañinos. Siendo que los niños son muy activos, habrá que echarles crema una vez por cada hora que estén recibiendo los rayos del sol. La crema solar debe ser de factor 50 y preferiblemente combinarla con un gorro y camiseta.
  • Ancianos. Aunque las personas mayores necesitan adquirir la vitamina D que producen los rayos de sol en la piel, debe hacerse con moderación. Se aconseja que la exposición no supere los 30 minutos al día, sólo se haga en la zona de brazos y piernas y se proteja igualmente la piel hidratándola. Es preferible que la cara quede tapada mediante gafas de sol y gorro, ya que a esa edad la piel es más sensible a que salgan arrugas y manchas irreversibles.
  • Embarazadas. ¿Pueden las mujeres embarazadas tomar el sol? Pueden, pero es preferible que no lo hagan. Si vas a estar expuesta, ponte un sombrero que evite el contacto del sol con tu rostro ya que es muy habitual que se formen manchas que no se te vayan una vez hayas dado a luz. A lo largo de la gestación debes tomar muy pocos minutos al día el sol, evitando las horas entre las 12h y las 16h y aplicarte un factor 50. Si antes del embarazo tenías de por sí la piel sensible, consulta con tu médico de familia o con un dermatólogo cómo y cuánto puedes tomar el sol hasta que nazca el bebé.
  • Personas con tatuajes o cicatrices. Si te acabas de hacer un tatuaje y quieres tomar el sol, debes tomar ciertas precauciones previamente. Para que la piel donde has realizado el tatuaje se cure correctamente y se mantenga en buen estado, es necesario que lo tapes completamente ante la exposición solar y dejar que la piel haga su efecto ‘exfoliador’ generado por el efecto de sanación. Este proceso suele durar 15 días, y después de ello, deberás seguir manteniéndolo tapado o protegerte con crema solar. Sin embargo, debes tener en cuenta que los rayos del sol ‘envejecen’ con más rapidez la piel afectada por el tatuaje, por lo que cuanto más sol tomes con el paso de los años antes se te estropeará.

Cómo debes protegerte del sol

  • Aplicación. La crema solar tarda una media hora en que la piel la absorba y por lo tanto que sus efectos protejan del sol. Por eso es necesario que la apliquemos antes de la exposición solar, aunque esto se realice en casa. Precisamente será más fácil y eficaz untarte la crema protectora en tu vivienda ya que si lo haces bajo el sol puedes comenzar a sudar, y además de que no se absorberá igual, no te estará protegiendo.

Algo tan sencillo como la crema solar es fundamental para protegernos del sol

  • Reutilización. Una vez aplicada la crema y tras haber pasado un rato bajo la exposición del sol, vuelve a utilizarla. Recuerda que tarda una media hora en hacer efecto, por lo que si te has bañado échala en una zona de sombra y con la piel totalmente seca. Aunque hay cremas que resisten al agua, si nos frotamos con una toalla o sudamos durante el secado, la protección se elimina y volvemos a quedar expuestos como si no nos hubiéramos aplicado nada.
  • Hidratación. Y una vez que ya no estemos tomando el sol, debemos hidratar la piel por dentro y por fuera. Por esto último se entiende a darnos una ducha para eliminar el sudor y cerrar los poros abiertos durante la exposición solar y el calor emitido; aconsejablemente que el baño sea con agua fría o templada para evitar cambios bruscos de temperatura. Por otra parte, debemos hidratarnos bebiendo líquidos; aunque el agua mineral es lo más recomendado, tomar zumos naturales o té también nos ayudarán a que nuestra piel se recupere de la exposición solar.