• Evita el polvo: Suena lógico no guardar el teléfono móvil en un lugar donde el polvo lo dañe, pero no simplemente la tierra es la que se adentra en nuestros aparatos sino también todo tipo de polvo fino como el maquillaje, la harina, la canela, los talcos y tizas. Evita cocinar con el celular en la cocina, tenerlo en la bolsa junto a los maquillajes, o usarlo mientras dibujas al pastel.
  • Evita el agua y la humedad: Este es otro consejo que parece básico pero que en definitiva no lo es. Ya que ducharnos con el teléfono móvil cerca es común para muchos, o tomar café o refresco helados que sueltan líquido. Evita el contacto indirecto con el vapor o el agua, ya que por mínimo que sea puede afectar a tu equipo. De hecho, si este se llega a mojar lo indicado es retirar la batería y no usarlo de nuevo hasta que el equipo esté completamente seco, ya que es la corriente eléctrica lo que daña al móvil mojado.
  • Protégelo virtualmente: Una manera más de cuidar el smartphone en lo más básico es protegerlo virtualmente, nos referimos a instalar antivirus, mantenerse bajando apps solo de sitios oficiales, e instalar apps que permitan mantenerse en un entorno virtual seguro, ya que contraseñas y accesos a tus cuentas se mantienen lejos de malhechores. No escatimes en la seguridad de tu celular.
  • Agua y un trapo para la limpieza: Puede ser muy tentador pensar que con líquido para espejos nuestra pantalla y cámara quedarán como nuevas, pero es mejor usar agua y un trapo especial para plástico en lugar de abrasivos que pueden afectar el equipo, así como bocinas y conectores. Puede que lleve un poco más de tiempo, pero la limpieza será perfecta y sin riesgos.

Así mismo, el uso de protectores y fundas es indispensable, ya que algunos equipos se destacan por ser delicados pese a su perfecto funcionamiento, y por ende es mejor tener un cuidado extra para con ellos en lugar de pagar por caras reparaciones que se pueden evitar.