El hacer ejercicios o el mantenernos ocupados durante el día hacen que se resientan nuestros pies, por ello a veces al final del día podemos llegar a sentir algún dolor porque, aunque son muy resistentes y fueron creados para soportar nuestro peso y todo lo que conlleva, también pueden desgastarse con el tiempo.

Por ello es muy importante que hagas un cambio en tu rutina, abre un espacio para darle a tus pies el cariño que merecen. Algo maravilloso de estos cuidados caseros es que no suelen quitarte mucho tiempo y resultan más económicos, así que tus pies y tu bolsillo te lo agradecerán. 

Algo que puedes hacer y que seguramente será una costumbre que te encantará, es que al menos una vez a la semana le realices a tus pies un delicioso baño con agua caliente, sumergiéndolos en el agua mezcladas con sales gruesas por al menos una media hora. Como ves esto no te requerirá de un gran esfuerzo y puede llegar a ser un momento de placentera tranquilidad para ti, en el que puedes mirar la televisión mientras esperas, leer un libro o simplemente relajarte sintiendo la calidez de las aguas en tus pies. Esto hará que ellos se sientan más descansados y relajados.

Además del agua caliente, puedes complementarlo con un baño de pies con agua fría. Luego de haber sumergido tus pies en el agua caliente por unos 5 minutos, puedes alternarlo con agua fría para que así haya una mejor circulación de la sangre. Esta actividad puedes llevarla a cabo cada 15 días, realizándola unas 3 o 4 veces en el momento. Y como un agregado, se le puede añadir unas gotas de limón para así evitar el mal olor posterior.

Por otro lado, un elemento fundamental para el cuidado de los pies es la Piedra pómez, la cual es una piedra volcánica de baja densidad y alta porosidad que puedes encontrar en cualquier tienda de cosméticos y cuidados de la piel. Al menos una vez por semana, luego de haberte dado un baño o de haber realizado el baño de agua caliente en los pies, puedes raspar con la piedra pómez esos puntos en los que se suelen formar durezas o callos.

Así como también, ayudarán a que cada noche le des a tus pies unos relajantes masajes ayudados con una crema hidratante o aromatizante que permita la relajación de estos. El masaje se hace con las dos manos y realizando movimientos circulares, dándole un poco de presión a los pies.

Algo que puedes hacer para fortalecer tus pies es caminar descalzo, hacer algunas rotaciones de tobillos y andar de puntillas. Así mismo, puedes hacer rodar una pelota bajo los pies para mejorar la circulación de esa zona y servirá también como un buen masaje que sin duda alguna agradecerán tus pies.