Veamos entonces cuales son los cuidados básicos del bebé prematuro, algunas de las principales recomendaciones que te ayudarán a que tu bebé crezca y se desarrolla evitando los mayores riesgos que amenazan su salud. En todos los casos se recomienda el seguimiento del médico, nunca tomaremos una decisión importante por nuestra cuenta, es importante que un profesional y experto en bebés prematuros realice el seguimiento oportuno para que pueda atravesar sin peligro esta etapa.

  • Alimentación del bebé: Es común que las madres de bebés prematuros se alarmen ante los frecuentes vómitos del pequeño, pero es algo que resulta muy común cuando el bebé ha nacido antes. Sin embargo, si vemos que el bebé regurgita con demasiada frecuencia y esto está afectando su peso, es imperioso reportar eso al médico.

Así mismo, la alimentación debe ser abundante y cada tres o cuatro horas, para que así el bebé poco a poco vaya tomando los nutrientes y la hidratación que necesita de la leche materna.

  • Sueño del bebé: Aunque no haya estudios que revelen una mayor incidencia del Síndrome de Muerte Súbita del Infante o SIDS, al bebé prematuro en su sueño lo debemos cuidar con más detalle porque sus periodos de tiempo al dormir tienen más pausas, misma razón por la que los bebés prematuros se despiertan más frecuentemente.

Una correcta postura al dormir y la elección de una cama firme son aspectos imprescindibles para que así se puedan disminuir los riesgos de SIDS en el niño. Como en cualquier bebé, se deben evitar las almohadas, los colchones o almohadones demasiado blandos, así como colocar al bebé boca abajo cuando duerme.

  • El médico y el bebé: Las evaluaciones por parte del médico en el bebé prematuro son de lo más importantes. Desde que el chico sale del hospital hasta los dos años de edad, la madre debe estar al pendiente de cualquier detalle que el profesional de la salud señale. Los complementos alimenticios, el registro del crecimiento, así como un registro de las actividades del bebé y su desarrollo son precisos para monitorear al bebé y su correcto progreso.

Estrabismo, vacunas, problemas de oído y dieta mes a mes, son otros de los cuidados y malestares que trata el médico en un bebé prematuro. Procuremos acudir a él siempre que veamos algún problema relacionado con las cuestiones anteriores, ya que la temprana detección puede determinar si el pediatra tratará estos problemas o los canalizará con un especialista.

Es complicada la detección prematura de algunos problemas, de ahí que observar cualquier detalle puede ayudar a valorar si nuestro bebé prematuro tiene algún problema, incluso varios meses después de su nacimiento. De este modo, podremos recibir la atención necesaria y en algunos casos gracias a esto puede ser que el problema se termine corrigiendo.

Durante esta etapa, siempre es bueno ser pacientes, contar con el apoyo de la familia y tratar de darle toda la atención que necesita a nuestro pequeño bebé.