Los cuadros de autor son sinónimo de elegancia, de buen gusto y también de al menos un ligero conocimiento del arte. Pero no estamos hablando de comprarse cuadros de pintores con un prestigio grande y precios todavía mayores, sino de pintores que comienzan y cuyos precios es posible pagar.

¿Dónde es posible encontrar estos cuadros y elegir aquellos que más nos gusten? Estas son algunas ideas.

Exposiciones de pintores de tu ciudad: En todas las ciudades hay lugares dedicados a las exposiciones de pintores que tratan de abrirse camino o que presentan sus obras como fruto de su afición. No tiene que ser necesariamente salas de exposición, pueden ser centros comerciales o incluso cafeterías en las que se presentan los cuadros.

Acudir de vez en cuando permite encontrar artistas que realmente nos gusten y de los que se puedan comprar sus obras. ¿Quién sabe? Quizás algún día tengamos una firma importante en casa.

En algunos casos, una vez que se ha visto una obra que nos gusta pero no hay nada que se ajuste a lo que realmente se desea, es posible hablar con el autor para encargarle algo personal y distinto, siempre respetando su forma de trabajar.

Compras en subastas de nuevos valores. Las subastas de obras de arte no siempre son de cuadros de pintores de renombre, a veces se organizan con obras de nuevos valores, especialmente si hablamos de subastas benéficas.

Se trata de cuadros donados para una buena causa que son subastados para conseguir fondos. No solo se conseguirá una obra atractiva, se estará colaborando también con alguna ONG o asociación con fines benéficos lo que será doblemente bueno.

Compra al autor a través de su Web. Hoy todos tenemos nuestra página Web, cuánto más alguien que quiere dar a conocer su labor artística. Por eso es fácil encontrar Webs de pintores que no son conocidos y que presentan su obra y la venden personalmente. Incluso algunos de ellos pueden realizarnos retratos si es nuestro deseo, tanto de forma presencial como enviándoles una foto.

Pasar un poco de tiempo visitando estas páginas y encontrando aquello que realmente nos guste no solo será entretenido, puede darnos grandes sorpresas. Hay que pensar que Internet no tiene fronteras y no tenemos por qué limitarnos a pintores de un país determinado, ni tan siquiera de un continente en concreto.

Lo único que hay que tener en cuenta es que el cuadro llegue bien empaquetado y que los gastos de envío sean razonables, por eso para compras en el extranjero se pueden adquirir obras en lienzo pero no sería muy recomendable comprar algo más pesado y que además corre más peligro de dañarse.