¿Cómo se utiliza?

Hay muchos modos de hacer uso de la cromoterapia estos son algunos de los principales lugares o medios a través de los que se efectúa este tratamiento tan "colorido":

  • En la ducha. Se ha puesto de moda comprar una alcachofa de ducha con opciones de cromoterapia. No nos referimos a la típica ducha con una luz led de color, sino a algo un poco más sofisticado que permite cambiar el tono según las circunstancias. Por ejemplo, por la mañana se aplica un filtro naranja para dar energía y por la noche un filtro azul para relajar y favorecer el sueño.
  • En el spa. Muchos spas utilizan la cromoterapia junto con la música para favorecer la relajación. Suelen utilizar los colores realizando figuras al estilo de un caleidoscopio para que la persona se centre en las imágenes y distraiga la mente. Es un modo alternativo de usar los colores.
  • En la decoración de la casa. Cada vez más personas tienen en cuenta las propiedades de los colores para pintar la casa, eligiendo los tonos según lo que la cromoterapia nos dice que aportan en el hogar.

Colores y su uso en cromoterapia

Este es un resumen de los principales colores y sus propiedades según la cromoterapia, en él verás lo que simboliza cada color o a qué factores se puede asociar, viendo cómo puede influenciarte.

  • Blanco: Es la ausencia de color. Simboliza la pureza y el vacío y por eso es el color elegido para la meditación ya que ayuda a alejar todo lo negativo de la mente y ponerla, precisamente, en blanco
  • Negro: El negro es el color de la noche y se asocia a lo negativo pero para muchas personas es también el color del útero materno y por tanto el de la intromisión. Un color que se puede usar para cuando se desea profundizar en la mente.
  • Rojo: Es un color muy excitante. Si se usa un rojo agranatado se consigue templar esa fuerza haciendo que sea un tono más cálido y relajante pero si tiende al naranja aporta vitalidad y energía. Los naranjas son perfectos para ambientes de trabajo en los que se necesita un gran dinamismo.
  • Amarillo: Es un color estimulante a nivel intelectual y es el tono que deberían de tener las aulas de los colegios y las habitaciones en las que se estudia.
  • Azul: Destaca por ser un tono frío pero que demuestra mucho equilibrio. Ayuda a que se centren las ideas y a que el cuerpo se relaje, por eso es una buena elección para los dormitorios, especialmente en sus tonos más pastel.
  • Verde: Un color alegre, muy natural y que ofrece vitalidad pero dentro de un buen equilibrio. Por eso es el tono perfecto para la sala de estar, potenciando las relaciones personales y el diálogo entre los miembros de la familia.