El grano es uno de los componentes del pienso que pueden causar una orina alcalina, por lo que hay que primar aquellos con un alto contenido proteínico y que preferiblemente no lleve cereales. El veterinario nos dará las instrucciones propias para una dieta adaptada a cada tipo de problema.

Tipos de cristales

  • Cálculos de estruvita: son los más habituales. En los perros pueden estar acompañados por infección pero en los gatos esto no es tan frecuente.
  • Cálculos de oxalato de calcio: También aparecen con frecuencia en los perros y gatos.
  • Cálculos de urato amónico: poco frecuentes y asociados normalmente a un trastorno del hígado.
  • Cálculos de cistina: muy poco habituales.

Debemos estar atentos a la orina de los perros

Síntomas de un trastorno urinario que puede estar causado por cristales en la vejiga

  • El perro o el gato orinan con más frecuencia y en pequeñas cantidades, o no puede miccionar, motivo por el cual pueden hacerlo fuera de la caja, que asociarán con el dolor y al mear o simplemente porque no consiguen llegar a tiempo para hacerlo.
  • La orina puede tener un color rosa que delate la sangre en ella o directamente orinar rojo, dando la sensación de que solo se expulsa sangre.
  • El animal se lame sus partes frecuentemente.
  • Se mantiene durante más tiempo en posición de micción pero sin poder aliviarse
  • La mascota sufre de inapetencia.

Causas de cristales en la vejiga

  • Orina con demasiados minerales: puede ser debido a que la mascota no beba lo suficiente o que lleve una dieta baja en magnesio.
  • Grado de acidez de la orina (pH): una pis ácida evita la formación de los cristales de estruvita.
  • Cistitis infecciosa: las bacterias presentes en estas infecciones vuelven la orina más alcalina y por lo tanto más propensa a sufrir cristales.

Tratamiento

Ante cualquier síntoma es necesario acudir al veterinario. Una vez que este sepa la clase de cálculos que padece nuestra mascota, nos indicará cuál es el mejor método para hacerlos desaparecer. La dieta y la cirugía son las dos soluciones más habituales. Mientras que la estruvita puede llegar a desaparecer con dieta, los de oxalato cálcico deben de ser extirpados mediante cirugía.