Aunque los perros y los gatos pueden contraerla, generalmente no suele ser un trastorno muy serio en ellos, pero tiene el problema de que pueden contagiarla a las personas y, aunque los adultos pueden tenerla y no curarse sin ser conscientes siquiera de que la han pasado, los niños pueden sufrir sus consecuencias con cierta intensidad. Los perros son más propensos a tener este problema y según los estudios realizados, los gatos no la contraen con tanta facilidad aunque no se sabe la causa.

Síntomas de la criptosporidiosis

Al igual que las personas, algunos animales pueden tener esta enfermedad y no notarse síntoma alguno, mientras que cachorros y algunos individuos más débiles pueden llegar a ponerse muy mal. Los síntomas son diarrea, fiebre, pérdida de apetito y de peso.

Son síntomas comunes a otras enfermedades, pero los parásitos que la causan, de la familia de los protozoos se pueden apreciar fácilmente en un análisis de heces

Formas de contagio de animales a humanos

Hay dos vías de contagio fundamentales: la saliva y las heces. Por este motivo es importante tener cuidado de no darles besos a los animales enfermos ni permitir que nos laman y también utilizar guantes para recoger sus deposiciones o limpiar sus areneros.

No existe una forma de prevenir la criptosporidiosis en animales y puesto que pueden padecerla sin síntomas las mujeres embarazadas y las personas con problemas de salud deben de tomar siempre las precauciones indicadas al estar con sus animales para evitar un posible contagio

Tratamiento

El tratamiento de la enfermedad es bastante sencillo, a no ser que se trate de casos excepcionalmente raros en los que el parásito ha atacado de forma muy intensa. Esto solo suele pasar cuándo ya se trata de un animal o una persona muy débiles. Por ejemplo, una persona que padece VIH y por tanto tiene sus defensas débiles, puede tener problemas con esta enfermedad.

Para las personas y animales sanos un control de alimentos, consumiendo mucha agua y dieta blanda suele ser lo único necesario para curarse y solo aquellos más débiles pueden necesitar de medicamentos. La recuperación es muy rápida y en unos días se vuelve a la vida normal sin más problemas.