¿Qué es un crédito rápido?

Las entidades financieras han buscado la forma de ofrecer créditos a los usuarios, disminuyendo la cantidad de requisitos exigidos y el tiempo de respuesta sobre la aprobación del crédito.

Un crédito rápido está diseñado bajo estas dos características, con el objetivo de conceder a la persona una determinada suma de dinero para que resuelva un problema inesperado, por lo que no se exige la misma cantidad de requisitos que en los otros tipos de créditos y el tiempo de respuesta es mucho más corto. Realmente los créditos rápidos ofrecen una solución para obtener la financiación necesaria para nuestro ámbito personal o profesional.

Generalmente, estos créditos se otorgan a clientes que si bien no tienen un gran patrimonio, pueden demostrar que tienen las condiciones para pagar, por ejemplo, con un empleo fijo que implica un ingreso mensual, o con algún bien importante que pueden usar como garantía.

Ventajas

Las ventajas de los créditos rápidos son muy conocidas. Como sabemos, no hay que entregar grandes recaudos para hacer la solicitud, incluso en algunos casos es posible pedir el préstamo por vía telefónica, o por internet. Igualmente, tampoco se exige contratar productos adicionales con la entidad financiera, ni a una tercera persona como avalador o fiador de nuestro crédito.

Otra ventaja muy importante, de la que muy pocas personas hablan, es que la entidad financiera no solicita información sobre el uso que tendrá el dinero a prestar. Esto es un gran estímulo para las personas, ya que la mayoría de los bancos solicitan mostrar en qué se gastará el dinero.

Desventajas

Entre las desventajas de estos créditos, encontramos que la tasa de interés de estos, es mucho más elevada que los créditos tradicionales, y el monto del préstamo generalmente no es muy alto, claro está, dependiendo de la entidad financiera donde se realice la solicitud.

Por otro lado, en algunos casos la entidad financiera hace una búsqueda del solicitante en listas de morosidad con otras instituciones, y esto puede ser motivo para no conceder el crédito. También es imprescindible tener cómo respaldar el pago, mostrando evidencias de un ingreso mensual.

En suma, estos créditos deben usarse con mucho cuidado, y preferiblemente intentando invertir parte del dinero, esto garantiza que la deuda no será un problema en el futuro.